- Organizaciones ambientalistas advierten que la intensificación de las sequías por el fenómeno de El Niño pone en grave peligro a los delfines rosados y grises en la cuenca amazónica.
- El descenso drástico en los caudales de los afluentes eleva las temperaturas del agua por encima de los 39 grados Celsius, provocando eventos de mortandad masiva.
- Investigadores ecuatorianos y regionales coordinan misiones de rescate, monitoreo satelital y censos poblacionales en reservas de fauna fluvial.
Las alarmas ecológicas se han encendido nuevamente en el corazón de la cuenca amazónica. El recrudecimiento de las condiciones asociadas al fenómeno climático de El Niño amenaza con repetir las trágicas escenas de mortandad de cetáceos de agua dulce observadas en temporadas anteriores. Científicos y biólogos de la región alertan que las sequías prolongadas están reduciendo los cauces de los ríos a niveles críticos, dejando atrapadas a comunidades enteras de delfines de río en lagunas aisladas y poco profundas.
Calentamiento extremo de las aguas y pérdida de hábitat
Los reportes de campo elaborados por institutos de investigación ambiental detallan que la radiación solar incesante y la drástica reducción del flujo hídrico elevan la temperatura de los remansos amazónicos hasta límites letales, superando frecuentemente los 39 grados Celsius. Estas anomalías térmicas generan estrés fisiológico severo en los mamíferos acuáticos, desorientación y proliferación de bacterias patógenas que diezman a las poblaciones más vulnerables.
En el territorio ecuatoriano, especialistas que custodian los afluentes de la provincia de Sucumbíos y Orellana han intensificado los patrullajes fluviales para identificar zonas críticas de encallamiento. La fragmentación del ecosistema fluvial impide que los delfines migren hacia canales más profundos y oxigenados, obligando a los guardaparques a preparar operativos de traslado de emergencia. El impacto de estas contingencias climáticas extremas se vincula a los recientes reportes sobre alertas de tormentas y variabilidad climática del Inamhi.
Esfuerzos de conservación regional y monitoreo biológico
Ante la magnitud de la amenaza, organizaciones internacionales y ministerios de ambiente de varios países sudamericanos han establecido mesas técnicas de contingencia. Las brigadas científicas están implementando transmisores satelitales en ejemplares seleccionados para estudiar sus patrones de movimiento ante la disminución del caudal hídrico.
Asimismo, se promueven campañas de concientización con las comunidades ribereñas e indígenas, cuya colaboración es indispensable para alertar oportunamente sobre animales varados en bancos de arena. La protección de los delfines rosados e inias constituye un indicador biológico fundamental para evaluar la salud general de la selva amazónica frente al cambio climático.
Los investigadores subrayan la urgencia de dotar de mayores recursos logísticos y botes de auxilio a las brigadas en territorio para evitar un declive irreversible en las poblaciones de estos emblemáticos seres de la biodiversidad continental.
La coordinación de los comités de cuenca binacionales resulta indispensable para garantizar que las represas y actividades extractivas no alteren aún más el menguado caudal de los afluentes donde subsisten estos mamíferos fluviales.
La sociedad civil y la academia redoblan su llamado para financiar proyectos permanentes de conservación que protejan el invaluable patrimonio natural de la cuenca amazónica.
Fuente original: El Comercio / Actualidad y Ambiente
