Especialistas en nutrición comunitaria evaluaron el impacto de la falta de tiempo alimentación en las urbes ecuatorianas, donde las extensas jornadas profesionales y la congestión vehicular inducen a las personas a sustituir comidas caseras por opciones ultraprocesadas de fácil acceso.
El informe detalla que al llegar exhaustos al domicilio tras largas jornadas de trabajo, la mayoría de jefes de hogar opta por pedidos de comida rápida o alimentos preelaborados ricos en sodio, azúcares refinados y grasas saturadas, incrementando el riesgo colectivo de hipertensión y sobrepeso.
Para revertir este cuadro, los expertos recomiendan dedicar un par de horas del fin de semana a preparar y porcionar guisos, legumbres y verduras frescas. En el marco del desarrollo social y comunitario, la buena alimentación familiar requiere métodos sencillos de organización.
