Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, expertos en políticas nutricionales alertaron que la doble carga alimentaria se consolida como un severo reto nacional, conviviendo la desnutrición crónica y el sobrepeso dentro de los mismos estratos sociales vulnerables.
Los diagnósticos técnicos evidencian que muchas familias en condiciones precarias sustituyen proteínas y vegetales frescos por carbohidratos refinados de bajo precio. Aunque esta ingesta sacia momentáneamente el apetito, no aporta micronutrientes vitales como hierro, zinc y vitaminas, ocasionando anemia y retrasos de crecimiento.
Para enfrentar este fenómeno dual, los analistas recomiendan articular programas comunitarios de comedores escolares y fomentar ferias agroecológicas barriales. En el contexto de la asistencia social integral, garantizar dietas diversas es crucial para el desarrollo de la niñez.
