- Fuerzas Armadas y Policía Nacional allanaron un galpón industrial en Llano Grande y una vivienda en Calderón.
- La red delictiva causó una afectación patrimonial calculada en 50 millones de dólares a la organización criminal Los Lobos.
- Los uniformados incautaron miles de botellas, tanques de acero, maquinaria de envasado y sellos QR falsificados del SRI.
- Las investigaciones vinculan la estructura operativa clandestina con un cabecilla identificado bajo el alias de Colonche.
Un contundente golpe a las finanzas del crimen organizado ejecutó el Bloque de Seguridad durante la jornada del 22 de septiembre de 2026 en el norte del Distrito Metropolitano de Quito. Efectivos militares y agentes policiales desmantelaron una sofisticada fábrica de licor adulterado que funcionaba en la parroquia rural de Llano Grande, infraestructura clandestina que operaba bajo el control del grupo delictivo organizado Los Lobos para abastecer el mercado ilegal a escala nacional.
El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, confirmó que las pérdidas económicas para la estructura terrorista ascienden a unos 50 millones de dólares. Según los reportes de inteligencia militar, la actividad ilícita respondía a las directrices de un presunto cabecilla local conocido con el alias de Colonche, quien coordinaba tanto la adquisición de alcohol industrial no apto para consumo como la distribución de botellas terminadas en cantinas, licorerías y locales nocturnos.
Tecnología industrial y falsificación de sellos del SRI
La intervención en el inmueble principal de Llano Grande dejó al descubierto una línea de producción de gran envergadura técnica. Los uniformados decomisaron enormes tanques de almacenamiento de acero inoxidable, bombas de impulsión, mangueras industriales y máquinas llenadoras automáticas. En el sitio se procesaban y embotellaban bebidas que simulaban marcas comerciales de gama media y alta, engañando a consumidores mediante presentaciones aparentemente genuinas.
De forma paralela, las brigadas de las Fuerzas Armadas allanaron una vivienda situada en el sector vecino de Calderón. En ese predio funcionaba el centro logístico de etiquetado y embalaje. Los agentes hallaron cientos de cajas de cartón, tapas plásticas con dosificador y miles de etiquetas adhesivas que reproducían logotipos comerciales y códigos QR fraudulentos con la identidad gráfica del Servicio de Rentas Internas, mecanismo que utilizaban para burlar los controles tributarios y sanitarios en carretera.
Durante las requisas minuciosas en los dos inmuebles intervenidos, el personal de criminalística abrió una caja fuerte que resguardaba 5.000 dólares en efectivo en billetes de denominaciones bajas, además de contratos notariales de compraventa de vehículos pesados y pasaportes de ciudadanos extranjeros. Estos indicios documentales confirman que las ganancias del negocio ilegal alimentaban actividades de lavado de activos y sostenían la logística armada del grupo delictivo.
Riesgo severo para la salud pública y redes de distribución
Las autoridades sanitarias advirtieron sobre el gravísimo peligro que representa la ingesta de estos brebajes para la población. El uso de metanol o alcohol desnaturalizado en destilaciones artesanales no controladas puede ocasionar intoxicaciones agudas, ceguera irreversible, fallas hepáticas fulminantes y paros cardiorrespiratorios. Por esta razón, el contingente policial procedió a la incautación inmediata de todas las botellas listas para despacho y de los químicos precursores almacenados en canecas plásticas.
Los informes de los peritos químicos del Ministerio de Salud Pública recalcan que las mezclas adulteradas contienen sustancias altamente volátiles y solventes químicos que engañan el paladar del consumidor pero destruyen el sistema nervioso central en cuestión de horas. Las autoridades instaron a los propietarios de negocios nocturnos a verificar exhaustivamente la validez de los sellos fiscales utilizando las aplicaciones móviles autorizadas por los entes tributarios.
El titular de Defensa destacó que el Bloque de Seguridad mantiene operaciones ininterrumpidas para asfixiar las economías subterráneas que sostienen a las bandas armadas en todo el territorio nacional. Los operativos interinstitucionales coordinados con la Policía Nacional del Ecuador buscan cerrar definitivamente los centros de acopio ilícitos que atentan contra la recaudación estatal y la seguridad de los ciudadanos.
Este operativo responde a las acciones estratégicas que analizan cómo la caída de homicidios en Guayaquil y Durán frena la tasa en Ecuador, demostrando que el desmantelamiento de fuentes de financiamiento criminal en la Sierra debilita de forma simultánea la capacidad operativa de las bandas en el litoral costero. La Fiscalía General del Estado abrió la correspondiente instrucción fiscal para procesar a los responsables por delitos contra la salud pública, defraudación tributaria y delincuencia organizada.
La Policía Nacional ratificó que intensificará los patrullajes preventivos y las inspecciones sorpresa en bodegas y centros de acopio del norte de la capital, mientras los equipos de inteligencia militar continúan la búsqueda de alias Colonche y otros colaboradores logísticos señalados como financistas de esta compleja red delictiva. Las evidencias incautadas permanecerán bajo cadena de custodia en las bodegas judiciales para sustentar las acusaciones penales que presentará el Ministerio Público en las próximas audiencias preparatorias de juicio.




