- INOCAR y Gestión de Riesgos descartaron formalmente alerta de tsunami en el país.
- El terremoto de 7.2 frente a Panamá generó monitoreo inmediato de mareógrafos.
- Boyas oceanográficas en Esmeraldas, Manabí y Galápagos confirmaron niveles normales.
- Las autoridades llamaron a la calma e informarse por canales oficiales técnicos.
Minutos después de registrarse el violento terremoto de magnitud 7.2 en aguas del océano Pacífico frente a las costas de Panamá, el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (INOCAR) y la Secretaría de Gestión de Riesgos del Ecuador emitieron un boletín técnico conjunto este 9 de octubre de 2026 confirmando que el evento no reúne las características hidrodinámicas necesarias para generar un tsunami destructivo en las costas del perfil continental ecuatoriano ni en la región insular de Galápagos.
La evaluación se produjo de manera inmediata a través de la Red Nacional de Mareógrafos y sensores de boyas DART de alta mar, que transmiten datos satelitales en tiempo real a la sala de operaciones oceanográficas en la Base Naval San Eduardo en Guayaquil, permitiendo modelar el tren de olas en menos de siete minutos tras la sacudida sísmica.
Monitoreo en tiempo real de Esmeraldas a Galápagos
Los registros instrumentales en las estaciones mareográficas de San Lorenzo, Esmeraldas, Manta, La Libertad y Puerto Ayora (isla Santa Cruz) reflejaron fluctuaciones hidrométricas imperceptibles inferiores a los diez centímetros, totalmente encuadradas dentro de la marea astronómica normal propia de la época.
La vocera nacional de gestión de emergencias, Carolina Lozano, ratificó a través de medios públicos la cancelación de cualquier estado preventivo de observación, recordando a las capitanías de puerto y operadores turísticos costeros que las actividades marítimas, portuarias, de pesca artesanal y de recreación en playas se mantienen bajo absoluto régimen de normalidad.
La respuesta interinstitucional de los organismos de socorro ante eventos de emergencia dialoga con los protocolos de seguridad aeroportuaria y vial analizados en reportes de peritaje y seguridad ante contingencias operativas en el país.
Llamado a la responsabilidad ciudadana y canales técnicos
Tanto el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada como la Secretaría de Gestión de Riesgos instaron a la ciudadanía a no compartir rumores infundados ni audios alarmistas en plataformas de mensajería instantánea que pretendan inducir pánico en las poblaciones costeras.
Los técnicos recordaron que el protocolo del Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC) opera las 24 horas del día los 365 días del año en estrecha coordinación con las Fuerzas Armadas, garantizando avisos oportunos mediante sirenas de alerta temprana en caso de que un sismo de subducción profunda represente un riesgo real para las familias ecuatorianas.
Fortalecimiento continuo de la cultura preventiva
Los comités cantonales de operaciones de emergencia (COE) a lo largo del litoral fueron notificados de la resolución técnica, manteniendo activos únicamente los planes regulares de contingencia y vigilancia comunitaria para garantizar la seguridad de pescadores y bañistas.
Parámetros geodinámicos y modelación numérica de oleaje
Los científicos del Centro de Alerta de Tsunamis del INOCAR explicaron que el sismo panameño, a pesar de su alta magnitud, presentó un mecanismo de falla de rumbo o desgarre lateral en la microplaca de Panamá. Este tipo de desplazamiento horizontal no genera el empuje vertical masivo de la columna de agua que caracteriza a las fallas de subducción frontal, descartando físicamente la propagación de perturbaciones mareales peligrosas hacia el sur del Pacífico.
Los técnicos militares subrayaron que la Red Nacional de Vigilancia Oceanográfica realiza chequeos continuos de calibración en sus sensores de presión de fondo marino para asegurar que cualquier variación de energía elástica sea procesada con precisión milimétrica, protegiendo las instalaciones navales y las poblaciones costeras de las siete provincias con perfil marítimo en el país.
Las capitanías de puerto de las provincias de Esmeraldas, Manabí, Santa Elena y Galápagos confirmaron que las actividades de pesca artesanal, cabotaje mercante y navegación turística se desarrollan con total seguridad bajo el monitoreo permanente de la Armada del Ecuador.




