- Agentes de la Unase capturaron a cinco individuos acusados de secuestro extorsivo en los cantones de Manta y Portoviejo.
- La víctima, un conductor informal, fue interceptada durante una carrera y retenida en una zona rural.
- Las llamadas intimidatorias con exigencias económicas de hasta USD 10.000 se originaban en el penal El Rodeo.
- El vehículo sustraído, teléfonos celulares y dinero en efectivo fueron recuperados durante los allanamientos.
En una oportuna intervención táctica desplegada en las provincias de Manabí, unidades de élite de la Unidad Antisecuestro y Extorsión (Unase) de la Policía Nacional lograron la aprehensión de cinco presuntos integrantes de una peligrosa red delictiva dedicada al secuestro extorsivo, cuyas órdenes y llamadas intimidatorias se originaban desde el interior de la cárcel El Rodeo en Manabí, situada en la ciudad de Portoviejo.
Secuestro de taxista informal y exigencias extorsivas
De acuerdo con las indagaciones policiales, el caso se originó cuando un conductor de transporte informal fue contactado para realizar una carrera desde Pedernales hacia la ciudad de Manta. Al llegar a una zona rural desolada, el chofer fue emboscado por individuos armados que lo maniataron y retuvieron contra su voluntad, despojándolo de su vehículo y de sus pertenencias personales para luego comunicarse con sus familiares exigiendo el pago de diez mil dólares a cambio de no atentar contra su vida, un patrón de intimidación carcelaria similar a los operativos investigados en las acciones de la justicia penal frente al crimen organizado.
Los agresores mantuvieron a la víctima cautiva en una choza abandonada durante más de catorce horas mientras enviaban mensajes de voz amenazantes y fotografías con armas de fuego a sus parientes, advirtiendo que ejecutarían al ciudadano si no depositaban anticipos económicos inmediatos en cuentas bancarias facilitadas por los intermediarios de la banda.
Entrega controlada, allanamientos y evidencias incautadas
Tras la denuncia oportuna interpuesta por los parientes de la víctima, los investigadores de la Unase aplicaron técnicas avanzadas de triangulación telefónica y análisis de antenas celulares, comprobando que las llamadas extorsivas provenían directamente de los pabellones de mediana seguridad del Centro de Privación de Libertad El Rodeo. Los equipos de inteligencia planificaron una entrega controlada en un sector periférico de Portoviejo, logrando la captura en delito flagrante de los cobradores y la liberación ilesa de la víctima retenida.
Durante las diligencias de allanamiento posteriores fueron incautados varios teléfonos celulares con evidencias digitales de las amenazas, dinero en efectivo producto de anticipos extorsivos, tarjetas bancarias a nombre de terceros y el automotor que había sido sustraído al conductor, el cual ya contaba con placas adulteradas para su posterior comercialización en el mercado clandestino de autopartes.
Medidas judiciales y controles en el penal
Los cinco aprehendidos fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales en la Casa de Justicia de Portoviejo para la correspondiente audiencia de formulación de cargos por secuestro extorsivo, tipificado en el Código Orgánico Integral Penal con penas que alcanzan hasta los trece años de prisión mayor. El juez de turno dictó la orden de prisión preventiva para la totalidad de los procesados.
Voceros de la Policía Nacional del Ecuador y el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI) coordinan requisas e intervenciones militares dentro de los pabellones carcelarios para incautar routers, chips y cables clandestinos que permiten a los reclusos mantener comunicaciones ilegales hacia el exterior mediante antenas artesanales instaladas en los techos penitenciarios.
La institución policial reiteró el llamado a la ciudadanía a no acceder a pagos extorsivos y denunciar de forma inmediata cualquier llamada intimidatoria a través de la línea gratuita 1800-DELITO, permitiendo la actuación técnica de los negociadores de la Unase. Las investigaciones continuarán abiertas para determinar si la estructura criminal mantiene nexos con bandas delictivas que operan en otros cantones de la costa manabita y desmantelar sus ramificaciones financieras en toda la región litoral.
En el ámbito de la seguridad penitenciaria, las autoridades del SNAI y de las Fuerzas Armadas anunciaron que intensificarán los barridos electrónicos en los pabellones de la cárcel El Rodeo con equipos de detección de frecuencias para desmantelar cableados clandestinos, routers inalámbricos y teléfonos satelitales ingresados de contrabando. Las investigaciones técnicas han revelado que los reclusos aprovechan las zonas ciegas de los inhibidores de señal para realizar llamadas extorsivas hacia comerciantes y transportistas de toda la provincia de Manabí.
Por su parte, juristas especializados en derecho penal destacaron que las recientes reformas al Código Orgánico Integral Penal endurecieron las penas contra la extorsión agravada cuando el delito se planifica o ejecuta desde el interior de centros de privación de libertad, eliminando beneficios penitenciarios como la rebaja de penas o la prelibertad. La Fiscalía General del Estado continuará procesando las evidencias periciales para desarticular la totalidad de las redes de apoyo logístico y financiero que operan en el exterior del reclusorio.
