- La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un informe técnico tranquilizador tras la confirmación en Europa del primer caso documentado de infección en seres humanos por el virus Shamonda, un patógeno zoonótico perteneciente a la familia de los ortobunyavirus que tradicionalmente afecta a rumiantes domésticos como ovejas, cabras y vacunos.
- El paciente afectado, un trabajador rural que presentó fiebre moderada, dolores musculares y cefaleas tras haber tenido contacto estrecho con ganado y picaduras de insectos vectores, fue tratado oportunamente en un centro hospitalario especializado, logrando una recuperación clínica completa sin desarrollar complicaciones neurológicas ni secuelas respiratorias.
- Pese a que el nivel de alerta sanitaria es mínimo para la población general, las autoridades epidemiológicas de la Unión Europea y de la OMS han instado a los servicios veterinarios a intensificar el monitoreo entomológico en explotaciones pecuarias y a aplicar repelentes autorizados para reducir la proliferación de mosquitos y jejenes durante los meses cálidos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un informe técnico tranquilizador tras la confirmación en Europa del primer caso documentado de infección en seres humanos por el virus Shamonda, un patógeno zoonótico perteneciente a la familia de los ortobunyavirus que tradicionalmente afecta a rumiantes domésticos como ovejas, cabras y vacunos. Según el organismo sanitario internacional, la probabilidad de una transmisión secundaria o de un brote extendido entre personas se considera sumamente baja.
Detección clínica y aislamiento del paciente
El paciente afectado, un trabajador rural que presentó fiebre moderada, dolores musculares y cefaleas tras haber tenido contacto estrecho con ganado y picaduras de insectos vectores, fue tratado oportunamente en un centro hospitalario especializado, logrando una recuperación clínica completa sin desarrollar complicaciones neurológicas ni secuelas respiratorias.
Los análisis virológicos y la secuenciación genómica confirmaron la presencia del virus Shamonda, habitualmente transmitido por pequeñas moscas hematófagas conocidas como jejenes (género Culicoides). La OMS subrayó que, hasta la fecha, no existe ninguna evidencia científica de que este agente viral pueda transmitirse de persona a persona por vía aérea, contacto directo o fluidos corporales. Este desarrollo se articula con iniciativas de protocolos de vigilancia médica y protección de la salud pública.
Los virólogos y epidemiólogos de la OMS explican que el virus Shamonda pertenece a la familia de los ortobunyavirus, patógenos típicamente asociados al ganado bovino y ovino en regiones tropicales y subtropicales mediante la picadura de mosquitos y jejenes vectores. La detección esporádica en un ser humano responde a una exposición ocupacional directa o a un salto zoonótico accidental que no suele generar cadenas de contagio sostenidas entre personas.
Vigilancia epidemiológica y medidas en explotaciones ganaderas
Pese a que el nivel de alerta sanitaria es mínimo para la población general, las autoridades epidemiológicas de la Unión Europea y de la OMS han instado a los servicios veterinarios a intensificar el monitoreo entomológico en explotaciones pecuarias y a aplicar repelentes autorizados para reducir la proliferación de mosquitos y jejenes durante los meses cálidos.
El organismo con sede en Ginebra concluyó que este caso representa un contagio accidental aislado derivado de la interacción estrecha con animales infectados, ratificando que no se requieren restricciones a los viajes internacionales ni al comercio de productos agrícolas.
Los laboratorios de referencia en bioseguridad mantienen programas de secuenciación genética para descartar posibles mutaciones que alteren la virulencia o el tropismo celular del microorganismo. Las autoridades sanitarias internacionales recomiendan reforzar las medidas habituales de protección contra picaduras de insectos en zonas rurales ganaderas y notificar de inmediato cualquier cuadro febril atípico acompañado de manifestaciones neurológicas.
Fuente original: El Universo / Internacional / Salud
