- La consultora Typsa entregó los resultados preliminares para la extensión norte del sistema subterráneo.
- Se proyecta la incorporación de ocho nuevos trenes equipados con sistemas de aire acondicionado.
- El trayecto completo entre Quitumbe y La Ofelia abarcará 28,1 kilómetros con un tiempo de viaje de 42 minutos.
- Los organismos multilaterales como la CAF prevén financiamiento de hasta USD 800 millones para obras urbanas.
Los estudios técnicos para la extensión de la Primera Línea del Metro de Quito hacia el extremo norte de la capital ingresaron en su etapa final de evaluación este jueves 1 de octubre de 2026. La firma española Técnica y Proyectos S.A. (Typsa), adjudicataria del contrato de consultoría por un monto de USD 10 millones, entregó a la administración municipal los primeros informes de diseño que redefinen aspectos operativos y constructivos entre las terminales de El Labrador y La Ofelia.
Una de las modificaciones más demandadas por la ciudadanía y recogida en el diagnóstico preliminar corresponde a la incorporación obligatoria de sistemas de aire acondicionado en el material rodante. Debido a las altas temperaturas registradas en los vagones durante las horas pico de máxima afluencia, los consultores recomendaron adquirir ocho nuevos trenes climatizados para el tramo norte, los cuales se sumarán a las 18 unidades que actualmente prestan servicio comercial en el eje central de la urbe.
Velocidad comercial y conexión integral entre Quitumbe y La Ofelia
Con la integración de la flota ampliada, el sistema subterráneo operará sobre un corredor continuo de 28,1 kilómetros de longitud, permitiendo trasladar a los usuarios desde la estación Quitumbe, en el sur, hasta La Ofelia, en el norte, en un tiempo estimado de apenas 42 minutos. Esta reducción en los tiempos de viaje transformará la dinámica de movilidad en el Distrito Metropolitano, descongestionando los principales ejes viales de superficie.
En el ámbito presupuestario, mientras las estimaciones iniciales calculaban el costo de la obra entre USD 400 y USD 500 millones, los análisis exhaustivos de Typsa proyectan una variación técnica al alza de entre el 15% y el 20%. Para respaldar esta infraestructura estratégica, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) mantiene el compromiso de viabilizar financiamiento crediticio de hasta USD 800 millones en coordinación con el Municipio de Quito.
Rediseño geométrico y reubicación técnica de estaciones
El estudio de ingeniería identificó la necesidad de aplicar ajustes topográficos en las cuatro estaciones proyectadas en el trazado norte para minimizar afectaciones en edificaciones patrimoniales y redes de servicios públicos. En la estación Bicentenario, los técnicos profundizaron la cota del túnel para adoptar una tipología estructural similar a las paradas Andalucía y El Rosario, dotándola de una mesa intermedia de distribución de pasajeros.
Asimismo, la estación Andalucía fue desplazada 20 metros respecto a su ubicación original para garantizar la estabilidad de los inmuebles colindantes, mientras que el trazado hacia La Ofelia se reajustó para evitar interferencias con un colector de aguas pluviales y un centro de salud, preservando la rigurosidad contractual que rige las obras frente a posibles incumplimientos o liquidaciones de contratos públicos.
Proyección subterránea hacia la parroquia rural de Calderón
El informe de Typsa incluye además el análisis de prefactibilidad para una futura segunda fase que conecte La Ofelia con Calderón, la parroquia rural más poblada del Ecuador. Los expertos concluyeron que la alternativa más viable consiste en construir un túnel completamente subterráneo a lo largo de 11 kilómetros adicionales, sorteando las complejas quebradas y desniveles del relieve andino.
Esta eventual prolongación hacia Calderón demandaría la construcción de siete estaciones intermedias y la adquisición de 16 trenes complementarios, consolidando al sistema metroviario como la columna vertebral del transporte público masivo en la capital ecuatoriana.




