Daniel Noboa, en su primer encuentro bilateral como presidente de Ecuador, se reunió con el mandatario colombiano, Gustavo Petro, para abordar estrategias conjuntas en la lucha contra la sequía y para reforzar la seguridad en la frontera.
Tras asumir oficialmente la presidencia, Noboa llegó a Carondelet en Quito para sostener esta crucial reunión con el presidente colombiano. Acompañados por la futura canciller, Gabriela Sommerfeld, y otras nuevas autoridades, ambos líderes dialogaron sobre cómo enfrentar la sequía que afecta a ambas naciones, así como sobre las medidas necesarias para combatir el crimen organizado en la frontera.
Petro destacó la urgencia de coordinar esfuerzos para enfrentar la sequía que ya afecta a Colombia y Ecuador. Ambos líderes expresaron su compromiso de trabajar conjuntamente para mitigar los efectos del cambio climático en la región, especialmente la sequía prolongada en el norte de Colombia y en la Amazonía ecuatoriana.
La sequía ha provocado apagones diarios programados en Ecuador desde finales de octubre, debido a la escasez de generación eléctrica en las principales centrales hidroeléctricas del país. Ante esta situación, el expresidente Guillermo Lasso previamente se reunió con Petro para asegurar una ampliación de la exportación de electricidad desde Colombia y Perú.
Petro también propuso explorar la apertura de la carretera de Tumaco (Colombia) hacia Ecuador, con el objetivo de expandir la frontera comercial entre ambos países. Sin embargo, enfatizó la importancia de abordar los desafíos asociados al narcotráfico y mantener la paz en la región.
La zona costera entre el departamento colombiano de Nariño y la provincia de Esmeraldas es un punto crítico en la frontera, donde operan grupos criminales vinculados al narcotráfico. Petro, siendo el único mandatario regional presente en la investidura de Noboa, subrayó la necesidad de fortalecer la cooperación para asegurar la estabilidad en la región.



