- El Municipio de Loja habilitará 145 puestos comerciales para la venta de colada morada y guaguas de pan.
- La feria tradicional operará en tres plazas del centro histórico entre el 25 de octubre y el 3 de noviembre.
- La Dirección de Gestión Económica coordina talleres de manipulación de alimentos y fijación de precios justos.
- El evento busca dinamizar el turismo local e impulsar la economía de decenas de emprendedoras lojanas.
El Municipio de Loja avanza en la organización logística y operativa del tradicional Festival de la Colada Morada, una de las celebraciones gastronómicas y culturales más representativas del sur del país en conmemoración del Día de los Difuntos. Las autoridades municipales confirmaron la adjudicación de 145 puestos de venta que funcionarán desde el 25 de octubre hasta el 3 de noviembre de 2026, con el objetivo de reactivar el comercio popular y brindar un espacio ordenado y seguro a los comensales.
La Dirección de Gestión Económica municipal estructuró la distribución de los puestos en tres puntos estratégicos del centro urbano de la capital lojana: la Plaza de San Sebastián, la Plaza El Valle y los exteriores del Parque Central. Esta descentralización busca evitar congestiones peatonales y facilitar el acceso a la ciudadanía y turistas que recorren la ciudad durante los feriados de noviembre.
Capacitación sanitaria y control de calidad en los alimentos
Para asegurar altos estándares de higiene y servicio, las adjudicatarias participan en jornadas obligatorias de capacitación coordinadas por el Municipio de Loja y las autoridades de control sanitario. Los cursos abordan normas estrictas de manipulación de alimentos, desinfección de utensilios, manejo de desechos y atención al cliente. Las comerciantes que aprueben estos talleres recibirán un distintivo oficial que garantizará la salubridad de sus preparaciones ante el público.
Además, técnicos de la Dirección de Higiene realizarán inspecciones permanentes durante las diez jornadas del festival para verificar la frescura de los ingredientes tradicionales, como el mortiño, la mora silvestre, la piña, la naranjilla, el babaco, la harina de maíz morado y las hierbas aromáticas características de la sierra ecuatoriana.
Impacto turístico y dinamización de la economía local
El festival no solo representa una manifestación viva del patrimonio inmaterial, sino también un motor económico sustancial para la provincia de Loja. Según proyecciones del Ministerio de Turismo del Ecuador, la temporada de difuntos atrae a miles de visitantes nacionales y extranjeros interesados en la riqueza culinaria y el arte popular andino. Cada puesto genera empleo directo e indirecto para familias productoras de frutas andinas y pequeños panificadores artesanales.
En el ámbito del desarrollo territorial y los servicios públicos en comunidades periféricas, iniciativas como la consultoría del BID que fijará la tarifa del agua rural demuestran la importancia de coordinar inversiones de infraestructura con la sostenibilidad económica de las zonas rurales que abastecen de insumos agrícolas a las urbes.
Precios regulados y actividades culturales paralelas
Las autoridades locales y los representantes de las vendedoras acordaron fijar bandas de precios accesibles para el vaso de colada morada y las tradicionales guaguas de pan rellenas de dulce de guayaba o manjar. La medida busca proteger el bolsillo de las familias y fomentar un consumo responsable. En paralelo a la oferta gastronómica, el cabildo lojano programará presentaciones de música tradicional, danzas folclóricas y exposiciones de artesanías locales en las plazas asignadas, consolidando al festival como un punto de encuentro familiar y preservación de la memoria histórica del sur ecuatoriano.




