✨ EN VIVO ☁️ 24°C Quito, EC Miercoles, 17 de junio de 2026
⛽ PRECIOS Extra/Eco: $3.164 Súper: $4.81 Diésel: $3.103
🚗 MOVILIDAD Pico y Placa hoy en Quito restringe a: -
✨ EN VIVO ☁️ 24°C Quito, EC
⛽ PRECIOS Extra/Eco: $3.164 Súper: $4.81 Diésel: $3.103
🚗 MOVILIDAD Pico y Placa hoy en Quito restringe a: -

Movimiento indígena reabre su debate interno con Vargas e Iza en la dirigencia

Movimiento indígena

Actualizada:

El movimiento indígena del Ecuador entra en una nueva etapa de definiciones tras la elección de Leonidas Iza como presidente de la Ecuarunari. Mientras tanto, Marlon Vargas continúa al frente de la Conaie hasta 2028. Aunque ambos dirigentes hablan de unidad y diálogo, las diferencias en sus estilos de liderazgo y antecedentes políticos vuelven a poner bajo tensión a la principal organización indígena del país.

La Conaie agrupa a tres regionales: la Ecuarunari en la Sierra, la Confeniae en la Amazonía y la Conaice en la Costa. Además, se articula con otras organizaciones del movimiento indígena a escala nacional.

Un escenario marcado por liderazgos distintos

Marlon Vargas asumió la presidencia de la Conaie en agosto de 2025 con un discurso menos confrontacional. Sin embargo, semanas después convocó al paro nacional de septiembre, una movilización que no logró respaldo uniforme en varias provincias. Ese episodio evidenció presiones internas y diferencias estratégicas dentro del movimiento indígena.

Leonidas Iza, en cambio, es identificado con una línea más cercana a la protesta social. Fue uno de los principales referentes del paro de 2019. Además, lideró la movilización nacional de 2022, consolidando un perfil político de mayor confrontación frente al poder central.

Movimiento indígena

Otras organizaciones y tensiones acumuladas

El movimiento indígena no se limita a la Conaie. Organizaciones como la Fenocin y la Feine también influyen en el equilibrio interno. La Fenocin, ahora liderada por Guido Perugachi, mantuvo una postura dura durante el paro de octubre de 2025. Incluso se plantearon acciones radicales si no existía diálogo con el Gobierno.

Estas posturas han profundizado las diferencias sobre cuándo y cómo recurrir a la movilización social como herramienta política.

Diálogo pendiente y una asamblea clave

Hasta inicios de febrero de 2026 no se había producido un diálogo formal entre las dirigencias de Vargas e Iza. Desde la vicepresidencia de la Conaie se ha señalado que la coordinación comenzará una vez concluido el proceso de transición en la Ecuarunari.

A finales de febrero se realizará la asamblea anual de la Conaie, donde participarán sus tres regionales. En ese espacio se debatirán temas nacionales como la crisis económica, la inseguridad registrada en 2025, el desempleo y la posible discusión sobre la revocatoria del mandato del presidente Daniel Noboa.

Voces históricas y llamados a la coordinación

Dirigentes históricos como Salvador Quishpe consideran que las diferencias entre Vargas e Iza no representan, por ahora, un riesgo directo para la conducción de la Conaie. Sin embargo, advierten que cualquier nueva movilización debe ser mejor planificada y respaldada por las bases para evitar escenarios fallidos como el de septiembre de 2025.

También se ha señalado la necesidad de una mayor vocería pública de la presidencia de la Conaie. Aunque se reconoce el trabajo territorial que Vargas mantiene en las comunidades.

Las bases y la exigencia de unidad

Desde Chimborazo, dirigentes como Fernando Guamán sostienen que el respaldo a Iza respondió a un mandato claro de las bases. Estas querían recuperar la unidad del movimiento indígena, debilitada por disputas electorales y acuerdos políticos. Estos acuerdos generaron fracturas internas durante 2025.

Guamán espera que Iza concrete su anuncio de abrir un diálogo con dirigentes históricos y sectores críticos. Así se podrá fortalecer la estructura organizativa y evitar nuevas divisiones.

¿Puede ponerse en riesgo la dirigencia de la Conaie?

El estatuto de la Conaie contempla sanciones por faltas graves, entre ellas la destitución, si un dirigente actúa en contra de las resoluciones del Congreso o promueve divisiones internas. Una eventual contradicción entre las decisiones de las bases y la actuación del presidente podría abrir un escenario de conflicto.

Por ahora, el futuro de la dirigencia dependerá de la capacidad de Vargas para sostener consensos. Además, dependerá de la disposición de Iza para priorizar la coordinación en un movimiento indígena diverso y políticamente activo.

Más noticias:

Fuente:

ÚLTIMAS NOTICIAS

Scroll to Top