- Abelardo de la Espriella anunció un puente de asistencia para familias en Panamá.
- Puso a disposición recursos logísticos y asesoría jurídica gratuita a damnificados.
- El terremoto en el Pacífico causó alarma en provincias fronterizas colombo-panameñas.
- Destacó los lazos históricos de hermandad entre los pueblos de Colombia y Panamá.
Tras el potente sismo de magnitud 7.2 en la escala de Richter que sacudió la costa pacífica de Panamá durante la mañana de este 9 de octubre de 2026, el reconocido jurista y empresario colombiano Abelardo de la Espriella anunció públicamente que pondrá a disposición de las autoridades y ciudadanos panameños toda la capacidad logística, recursos de ayuda humanitaria y asistencia legal pro bono de su firma corporativa para auxiliar a los sectores más golpeados por la emergencia telúrica.
A través de un pronunciamiento oficial difundido en medios de comunicación regionales, De la Espriella subrayó los profundos lazos de hermandad histórica y cultural que unen a Colombia y Panamá, recordando que ante desastres naturales de gran impacto es un deber moral de la sociedad civil y el sector privado actuar con prontitud para socorrer a las familias damnificadas.
Apoyo a la gestión de riesgos y damnificados en la frontera
El ofrecimiento contempla el envío inmediato de kits de víveres, medicamentos básicos de primeros auxilios y carpas térmicas hacia las comunidades rurales de las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro, zonas que registraron daños en infraestructuras viales y fisuras en viviendas familiares. Asimismo, abogados de su despacho prestarán asesoría sin costo a pequeños comerciantes y propietarios para la tramitación de reclamos ante aseguradoras y entidades bancarias.
Los movimientos telúricos en el arco centroamericano y las cadenas de solidaridad regional guardan estrecha vinculación con los eventos de emergencia cubiertos en noticias sobre el fuerte terremoto en Panamá y protocolos de evacuación preventiva.
Coordinación con organismos de socorro de ambos países
Voceros de la firma jurídica indicaron que se encuentran en contacto con enlaces del Sistema Nacional de Protección Civil de Panamá (Sinaproc) y la Cancillería de Colombia para canalizar los suministros a través de corredores humanitarios autorizados en la zona fronteriza del Darién, garantizando que la asistencia llegue con celeridad y orden a quienes más lo necesitan.
Respuesta de la sociedad civil ante emergencias telúricas
Diversas organizaciones cívicas del país vecino agradecieron la muestra de empatía del sector privado colombiano, destacando que la cooperación transfronteriza fortalece la capacidad de recuperación comunitaria mientras concluyen los peritajes de daños estructurales en puentes y edificaciones públicas.
Mecanismos de cooperación privada y alivio humanitario
El equipo jurídico y social coordinado por De la Espriella trabajará directamente con comités vecinales en las provincias panameñas fronterizas para inventariar las pérdidas materiales de pequeños agricultores e indígenas ngäbe buglé, cuyos caseríos sufrieron desprendimientos de tierra que bloquearon vías de acceso secundarias. La ayuda alimentaria se complementará con plantas potabilizadoras móviles para prevenir brotes de enfermedades diarreicas en albergues temporales.
Asimismo, juristas de Bogotá y Ciudad de Panamá coordinarán mesas de trabajo para facilitar la regularización de trámites notariales de familias vulnerables que perdieron documentos de propiedad en los derrumbes. Esta iniciativa demuestra cómo la articulación entre el sector privado y los organismos de socorro acelera la rehabilitación económica tras desastres telúricos mayores.
Representantes diplomáticos de Colombia destacaron que la solidaridad transfronteriza fortalece la integración andina y centroamericana ante contingencias de origen natural. Equipos de rescate voluntario se mantienen en apresto en puertos del Caribe para apoyar la movilización de carpas sanitarias si las autoridades panameñas requieren mayor capacidad logística durante la fase de rehabilitación comunitaria.
Voluntarios y brigadistas médicos coordinarán el acopio de medicamentos en ciudades fronterizas para atender las necesidades más urgentes de la población civil afectada por el temblor.




