- Un terremoto de magnitud 7,2 se registró a las 09:14 en las costas del Pacífico panameño.
- El Instituto de Geociencias ubicó el epicentro a 10 kilómetros de profundidad marina.
- Autoridades de Protección Civil ordenaron evacuar rascacielos y oficinas en la capital.
- El Centro de Alerta de Tsunamis descartó amenazas destructivas en el litoral del istmo.
Un potente sismo de magnitud 7,2 en la escala de Richter sacudió la mañana de este viernes 9 de octubre de 2026 el territorio de Panamá, provocando alarma generalizada, evacuaciones preventivas de centenares de edificios de oficinas y viviendas en Ciudad de Panamá y afectaciones menores en la red vial y de tendido eléctrico del occidente del país.
Epicentro en el Pacífico y profundidad del evento telúrico
De acuerdo con el informe oficial emitido por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, el movimiento telúrico se produjo a las 09:14 hora local, con epicentro localizado en aguas del océano Pacífico, aproximadamente a 85 kilómetros al sur de Punta Burica, en la frontera marítima con Costa Rica, y a una profundidad focal de apenas 10 kilómetros.
La escasa profundidad multiplicó la percepción del temblor en provincias como Chiriquí, Bocas del Toro y Veraguas, donde comerciantes y residentes reportaron caída de estanterías, agrietamientos en fachadas de mampostería y cortes intermitentes en el suministro de energía eléctrica y telefonía móvil.
Este suceso natural se suma a otros eventos geológicos de magnitud reportados en la región y cubiertos en la sección de noticias internacionales y contingencias globales, donde la respuesta inmediata de los organismos de auxilio resulta decisiva para evitar pérdidas humanas.
Respuesta de Sinaproc y descarte de amenaza de tsunami
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) activó de inmediato el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) para coordinar inspecciones estructurales en hospitales, puentes y puertos. El director de la entidad confirmó que no se registraron víctimas fatales en los primeros barridos preliminares, aunque dos personas resultaron con contusiones leves tras evacuar precipitadamente escaleras en el distrito financiero.
Por su parte, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC) emitió un boletín informativo confirmando fluctuaciones menores del nivel del mar, inferiores a 30 centímetros, descartando cualquier riesgo de ola destructiva para las costas de Centroamérica y Colombia.
Evaluación de infraestructura y réplicas sísmicas
El cuerpo de bomberos y peritos del Ministerio de Obras Públicas inspeccionaron tramos de la carretera Panamericana en la provincia de Chiriquí, donde se registraron pequeños desprendimientos de tierra y rocas que fueron retirados por maquinaria pesada en menos de dos horas.
Las autoridades sismológicas advirtieron a la población sobre la ocurrencia de más de 25 réplicas de magnitudes comprendidas entre 4,1 y 5,3 durante las próximas 48 horas, recomendando a la ciudadanía mantener la calma, verificar las salidas de emergencia en sus lugares de trabajo y seguir únicamente las instrucciones difundidas por los canales institucionales de emergencia.
Contexto tectónico en la falla de Panamá y protocolos de emergencia
El territorio panameño se ubica en una compleja zona de interacción entre las placas tectónicas de Nazca, Cocos, el Caribe y la microplaca de Panamá, lo que genera fallas geológicas activas que históricamente han desencadenado eventos de gran energía. Especialistas del Instituto de Geociencias señalaron que las réplicas posteriores suelen prolongarse durante varias semanas, por lo que la población debe mantener activos los planes de contingencia familiar y laboral.
Asimismo, los equipos de ingenieros civiles del Ministerio de Obras Públicas iniciaron una inspección técnica de viaductos, puentes vehiculares e infraestructuras estratégicas en las provincias centrales para verificar la estabilidad de las cimentaciones. Las autoridades reiteraron que los comités de socorro mantendrán albergues temporales habilitados ante cualquier eventualidad o daño estructural en viviendas rurales.




