La IA también va a la guerra y ese escenario genera una creciente preocupación entre analistas, expertos en seguridad y organismos internacionales. En medio de la guerra en Medio Oriente, informes recientes señalan que Estados Unidos e Israel recurren a sistemas avanzados de inteligencia artificial (IA) para identificar objetivos y acelerar operaciones militares contra Irán.
Sin embargo, la posibilidad de errores algorítmicos ha abierto un debate global. La tragedia ocurrida en la ciudad iraní de Minab, donde murieron estudiantes en un bombardeo, ha intensificado las dudas sobre el papel que podría estar desempeñando la inteligencia artificial en el campo de batalla.
El ataque en Minab que desató las dudas
Irán ya enterró a las niñas de Minab, las estudiantes que murieron en un bombardeo ocurrido durante el primer día de la guerra en Medio Oriente. Hasta ahora, ni Estados Unidos ni Israel se han atribuido el ataque, y ambos aseguraron no tener conocimiento de lo sucedido.
Ante ese escenario, surge una interrogante inquietante: ¿pudo tratarse de un error de inteligencia artificial?
La duda aparece en un contexto donde diversos informes sostienen que Estados Unidos e Israel están utilizando sistemas avanzados de IA para seleccionar objetivos durante la ofensiva contra Irán. Estas tecnologías permiten procesar grandes volúmenes de información y acelerar decisiones militares complejas.
No obstante, especialistas advierten que los errores algorítmicos pueden traducirse en tragedias civiles, especialmente cuando la velocidad de las operaciones supera los controles tradicionales.
La inteligencia artificial acelera las operaciones militares
De acuerdo con medios estadounidenses, el uso de inteligencia artificial permitió que en las primeras 48 horas del operativo contra Irán se atacaran más de mil objetivos.
Entre esas operaciones se incluye el bombardeo en cadena que terminó con la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, una acción que, en conflictos anteriores, habría requerido varios días de planificación.
La revista británica AI explica que la inteligencia artificial está acelerando cada etapa del proceso militar.
“Desde la identificación de objetivos y la obtención de la aprobación legal hasta la ejecución de los ataques, la IA está acelerando la toma de decisiones en todos los niveles”, señala la publicación.
Proyecto Maven: la base de la guerra algorítmica
Uno de los sistemas más relevantes en este contexto es Proyecto Maven, considerado la principal iniciativa de “guerra algorítmica” del Pentágono. Actualmente, el programa está bajo la supervisión de la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial.
Este sistema utiliza inteligencia artificial para analizar imágenes captadas por drones y satélites, detectar posibles objetivos y señalarlos en mapas operativos. De esta manera, los mandos militares reciben listas de blancos generadas por algoritmos.
Según el Departamento de Defensa, esas recomendaciones son revisadas posteriormente por personal humano antes de ejecutarse.
Diversos medios, incluido The Washington Post, citando tres fuentes familiarizadas con el sistema, señalan que Maven habría sido utilizado durante la ofensiva en Irán.
Además, esta tecnología ya se ha probado en distintos escenarios militares, como Siria, Irak, Yemen, el mar Rojo y Ucrania.
Israel también emplea sistemas de inteligencia artificial
Por su parte, portavoces militares israelíes han reconocido el uso de sistemas de inteligencia artificial y análisis de datos avanzados para identificar y priorizar objetivos.
Según el relator de la ONU Balakrishnan Rajagopal, la ofensiva contra Irán muestra nuevas formas de guerra donde plataformas de IA seleccionan objetivos y coordenadas geográficas.
A su juicio, esto provoca que los ataques militares se ejecuten con mucha mayor rapidez.
“Vimos algo similar en los primeros meses del conflicto en Gaza”, afirmó Rajagopal.
Además, la cadena CBS News informó, citando fuentes del Pentágono, que el ejército estadounidense utilizó el modelo Claude de la empresa Anthropic durante el ataque contra Irán.
Este uso habría ocurrido incluso después de que el presidente Donald Trump ordenara vetar la utilización de esa tecnología en toda la administración federal horas antes de iniciar la ofensiva.
Según el Wall Street Journal, el modelo se empleó principalmente en análisis de inteligencia, identificación de objetivos y simulación de escenarios de batalla.

¿Qué ocurre cuando la inteligencia artificial se equivoca?
En este contexto, el bombardeo contra una escuela infantil en Minab, donde murieron alrededor de 180 personas, ha generado un intenso debate internacional.
Diversas crónicas plantean la posibilidad de que el objetivo haya sido seleccionado por un error en la correlación de datos generados por inteligencia artificial.
El analista iraní Trita Parsi también denunció paralelismos entre los bombardeos en Gaza y los ataques recientes contra Irán.
Según explicó, Israel estaría utilizando sistemas de IA sin supervisión humana suficiente, lo que habría llevado a ataques contra lugares aparentemente no relacionados con objetivos militares.
Parsi citó el caso del Parque Policial de Teherán, que, según su análisis, no tiene relación con instalaciones policiales.
El lugar habría sido identificado como objetivo solo por contener en su nombre un término asociado al Estado, sin que posteriormente alguien verificara que en realidad se trata de una zona recreativa.
En consecuencia, el debate internacional se intensifica: si la IA también va a la guerra, el riesgo de errores tecnológicos podría tener consecuencias humanas devastadoras.
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Fuente:
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