- El debate sobre el subsidio a los combustibles en Ecuador se intensificó tras la eliminación parcial del beneficio al diésel.
- No obstante, investigaciones académicas y reportes técnicos muestran que esa visión es parcial.
- El Banco Central del Ecuador determinó que en 2023 el subsidio de todos los combustibles ascendió a $3.200 millones.
El debate sobre el subsidio a los combustibles en Ecuador se intensificó tras la eliminación parcial del beneficio al diésel. Mientras dirigentes indígenas aseguran que “no existe subsidio a los combustibles”, la evidencia presentada por organismos multilaterales, el Banco Central y expertos contradice esa afirmación.
Según cifras oficiales, entre 2007 y 2024 el país perdió más de $72.000 millones al vender gasolina, gas y diésel a precios inferiores a los internacionales. Este mecanismo, aunque concebido como apoyo social, se convirtió en un factor de distorsión económica y en un gasto regresivo que afecta directamente la sostenibilidad fiscal.
Argumentos del movimiento indígena frente al subsidio a los combustibles
Durante las protestas de septiembre de 2025, la vicepresidenta de la Conaie, Ercilla Castañeda, afirmó que el subsidio a los combustibles no existe. Sostuvo que el Decreto Ejecutivo 126 solo elevaba precios para beneficiar a grupos económicos cercanos al poder.
No obstante, investigaciones académicas y reportes técnicos muestran que esa visión es parcial. El análisis de Petroecuador refleja utilidades globales, pero no contempla el costo de oportunidad: lo que deja de percibir el Estado al vender combustible barato en lugar de exportar crudo a precio internacional.
Evidencia del Banco Central sobre el subsidio a los combustibles
El Banco Central del Ecuador determinó que en 2023 el subsidio de todos los combustibles ascendió a $3.200 millones. Para 2025, la proyección alcanza $2.504 millones, de los cuales casi la mitad corresponde al diésel.
Fausto Ortiz, exministro de Economía, explica que estos subsidios no aparecen como gasto directo en el Presupuesto General del Estado, sino como pérdidas asumidas por Petroecuador. En consecuencia, cuando se eliminan, el efecto es un aumento de ingresos para Finanzas y no únicamente un recorte de egresos.

Impacto económico del subsidio a los combustibles
Los expertos advierten que el subsidio a los combustibles ha generado múltiples problemas:
- Endeudamiento externo para cubrir déficits fiscales.
- Beneficios desproporcionados a hogares de mayores ingresos.
- Incremento del contrabando, que representa pérdidas de más de $200 millones anuales.
El FMI respalda la eliminación gradual de este esquema, argumentando que los recursos liberados deben destinarse a educación, salud y protección social. Además, señala que los subsidios, tal como están diseñados, favorecen a sectores no vulnerables y alimentan redes ilegales.
Confusión sobre el concepto de subsidio a los combustibles
El economista Rodrigo López, de la USFQ, sostiene que existe un error conceptual en quienes afirman que no hay subsidio a los combustibles. Explica que, aunque las cuentas de Petroecuador muestren utilidades, cada galón vendido a menor precio representa un subsidio económico.
La educación económica, según López, es clave para superar discursos políticos y comprender los verdaderos efectos fiscales y sociales. “El subsidio a los combustibles implica renunciar a mejores hospitales y escuelas, porque se destinan miles de millones a sostener precios artificiales”, puntualizó.
¿Hacia dónde debe ir la política de subsidio a los combustibles?
Los especialistas coinciden en que el debate no debe centrarse en negar o defender el subsidio a los combustibles, sino en su focalización efectiva. Se trata de encontrar un equilibrio: proteger a los hogares vulnerables y transportistas sin sostener un beneficio generalizado que afecta al presupuesto estatal.
La discusión seguirá abierta, pero los datos evidencian una realidad ineludible: el subsidio a los combustibles ha costado al Ecuador más de $72.000 millones en 18 años.
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