- El polo manufacturero de Durán agrupa a más de 300 industrias y representa la cuarta economía cantonal del país.
- Plantas de Alto Voltaje reportaron desconexiones del Sistema Nacional Interconectado de hasta 96 horas continuas.
- Los industriales acordaron cronogramas de cortes programados de hasta 48 horas para planificar turnos productivos.
- El sector fabril solicita incentivos y estabilidad en el suministro para evitar la pérdida masiva de empleos.
El parque industrial del cantón Durán, en la provincia del Guayas, considerado como el tercer polo manufacturero del Ecuador y la cuarta economía cantonal más importante del territorio nacional detrás de Guayaquil y Quito, enfrenta severas dificultades operativas derivadas de los cortes de energía eléctrica implementados por el Gobierno Nacional para contener el descenso crítico en los embalses del complejo hidroeléctrico Mazar. La incertidumbre energética ha obligado a las fábricas a reprogramar turnos laborales y asumir millonarios sobrecostos logísticos.
Desconexiones prolongadas en plantas de alto voltaje
Durante la última semana, grandes factorías de los sectores químico, alimentario, metalmecánico y textil registraron desconexiones continuas de hasta 96 horas consecutivas dispuestas por la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL EP). Esta medida impactó con rigor a los consorcios clasificados en el segmento de Alto Voltaje 1 (AV1), cuyos procesos industriales continuos no pueden detenerse de forma abrupta sin riesgo de averías mecánicas severas o pérdida total de materias primas perecibles.
Frente a esta situación crítica, los directivos de las cámaras de la producción negociaron esquemas de racionamiento estructurados de hasta 48 horas continuas, permitiendo que las plantas concentren sus jornadas laborales en los días con suministro regular. Esta coyuntura fabril se produce en un escenario donde el Gobierno elimina IVA e ISD para la importación de generadores eléctricos como medida de emergencia tributaria.
Impacto en el valor agregado bruto y empleo fabril
Con más de 300 establecimientos industriales radicados en su territorio, Durán aporta decisivamente al Producto Interno Bruto (PIB) nacional mediante la transformación de insumos y la exportación de bienes manufacturados. Gremios empresariales advierten que la paralización de maquinarias y el uso intensivo de generadores a diésel encarecen la estructura de costos entre un 20 % y un 35 %, amenazando la estabilidad de miles de plazas de empleo directo.
Los análisis presentados por el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca y las directrices técnicas del Ministerio de Energía y Minas del Ecuador buscan coordinar con el sector privado alternativas para que las empresas autogeneradoras vendan sus excedentes energéticos a la red pública en horas de alta demanda.
Exigencias del sector empresarial e inversiones de contingencia
Los industriales de Durán han solicitado a las autoridades nacionales agilizar las líneas de crédito blandas en la banca pública para la adquisición de transformadores y bancos de baterías, además de garantizar un abastecimiento continuo de combustible industrial para los grupos electrógenos. Asimismo, reclaman mayor transparencia y anticipación en la difusión de los calendarios de cortes para evitar pérdidas irreparables en las cadenas de distribución logística.
A pesar del esfuerzo conjunto entre trabajadores y directivos para sostener las operaciones durante los fines de semana, la prolongación del estiaje en la cuenca oriental mantiene en vilo al parque manufacturero, demandando soluciones de fondo que devuelvan la seguridad energética a los principales motores de la economía ecuatoriana.
Coordinación con el Cenace y alternativas técnicas
Los comités energéticos de las asociaciones industriales de Durán han propuesto al Operador Nacional de Electricidad (Cenace) la implementación de bloques de desconexión nocturnos o esquemas rotativos por polígonos industriales, permitiendo que las fábricas concentren su producción en horarios de menor demanda residencial. La operación continua de maquinaria pesada bajo generadores diésel no solo incrementa el costo de mantenimiento por hora, sino que eleva el riesgo de paralización en plantas que dependen de hornos de fundición o cámaras de refrigeración continua.
Asimismo, los industriales insisten en que se agilicen los trámites aduaneros para la importación inmediata de repuestos, lubricantes y sistemas de almacenamiento energético con baterías, buscando que el sector privado aporte soluciones sostenibles que eviten el desabastecimiento de productos básicos en los mercados del país.
Los directivos gremiales reiteraron su disposición a mantener mesas técnicas de trabajo permanentes con las autoridades gubernamentales, buscando conciliar las necesidades de ahorro hidroeléctrico con la preservación del aparato productivo nacional y la estabilidad laboral de miles de familias ecuatorianas.




