- El Ecuador atraviesa un cambio estructural en su política fiscal.
- El recorte de subsidios a combustibles en Ecuador libera entre $1.300 y $1.700 millones anuales.
- Sin embargo, los expertos advierten que el monto presupuestado será insuficiente.
El fin del subsidio al diésel transforma la estructura del gasto público
El Ecuador atraviesa un cambio estructural en su política fiscal. Con la eliminación del subsidio al diésel, el gasto estatal en combustibles cae drásticamente. En 2025, el país destinó $2.504 millones a subsidios energéticos; sin embargo, para 2026 la cifra se reducirá a $1.160 millones. Este recorte del 54% refleja la decisión del Gobierno de Daniel Noboa de focalizar los recursos hacia sectores más vulnerables, como el subsidio al IESS, y hacia el sistema de seguridad social.
Reducción del gasto y reorientación hacia el IESS
El recorte de subsidios a combustibles en Ecuador libera entre $1.300 y $1.700 millones anuales. Ese dinero se redirige a bonos sociales y al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). De hecho, el subsidio a la seguridad social representará $3.688 millones en 2026, equivalente al 64% del total. Esta cifra convierte al IESS en el mayor beneficiario del gasto social estatal.
Sin embargo, los expertos advierten que el monto presupuestado será insuficiente. Según cálculos internos, el IESS necesita cerca de $4.612 millones para cubrir pensiones y servicios médicos. La diferencia, superior a $1.600 millones, deberá cubrirse mediante la desinversión de reservas.

La carga estructural del IESS en el presupuesto nacional
El subsidio al IESS crece cada año debido al envejecimiento poblacional y a la baja recaudación de aportes. El 40% del financiamiento de las pensiones proviene directamente del Estado. Esto convierte a la seguridad social en una carga estructural del presupuesto público. El economista Andrés Mendoza sostiene que sin una reforma integral del fondo de pensiones, la sostenibilidad fiscal será inviable.
Bonos y ayudas sociales aumentan tras el recorte
A la par del recorte de subsidios energéticos, el Gobierno incrementará los programas sociales. El Bono de Desarrollo Humano, las pensiones para adultos mayores y los apoyos a personas con discapacidad sumarán más de $2.100 millones. Además, se destinarán recursos adicionales a transportistas para evitar alzas tarifarias, reforzando así la política de compensación social.
El cambio de enfoque: del subsidio energético al subsidio humano
Economistas como Andrea Rivas explican que Ecuador cambia su modelo: sustituye subsidios energéticos por subsidios humanos. Si bien la eliminación del subsidio al diésel reduce el gasto inmediato, el subsidio al IESS mantiene la presión sobre el presupuesto. La deuda histórica con el Instituto podría elevar el costo total a más de $5.000 millones anuales, una cifra que compromete la estabilidad fiscal del país.
El Ministerio de Economía y Finanzas reconoce que el desafío radica en equilibrar las obligaciones sociales con la sostenibilidad fiscal. Sin reformas profundas en el sistema de pensiones y salud, el subsidio al IESS seguirá siendo el principal riesgo estructural del Ecuador.
Fuente:
https://www.lahora.com.ec/
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