- El guaraní se depreció un 8 % tras la corrida de depósitos sobre Ueno Bank.
- El riesgo país de Paraguay trepó a su mayor registro histórico en una década.
- El Banco Central inyectó divisas de urgencia para frenar la sangría cambiaria.
- Analistas alertan por el contagio hacia fondos de inversión e intermediarias.
El desplome del ecosistema financiero paraguayo profundizó su severidad este jueves 5 de noviembre de 2026, luego de confirmarse que el colapso de Ueno Bank en Paraguay desató un terremoto cambiario y bursátil de proporciones inéditas. En las mesas de dinero de Asunción, la cotización de la moneda local sufrió una depreciación intradiaria del 8 % frente al dólar estadounidense, mientras que el diferencial del riesgo país medido por JP Morgan experimentó un salto vertical que encareció de golpe el crédito externo para el sector público y corporativo.
La intervención forzosa decretada por el Banco Central del Paraguay (BCP) no logró contener la desconfianza ciudadana generada por la exposición crediticia de la entidad tecnológica, que concentraba más de 1,5 millones de cuentas de usuarios digitales. Filas interminables de ahorristas y colapsos sistemáticos en las aplicaciones móviles generaron una corrida masiva de liquidez que desbordó los mecanismos de encaje legal y expuso severas fallas en la supervisión de riesgos sistémicos de la banca privada.
Causas estructurales del colapso de Ueno Bank en Paraguay
Especialistas del sector bancario señalan que el origen de la debacle radica en una agresiva expansión crediticia sustentada en captación de fondos institucionales a tasas desmedidas, sumada a una elevada concentración de cartera en empresas vinculadas a sus propios accionistas. La falta de liquidez inmediata para responder a los retiros de fondos de previsión social y depósitos corporativos aceleró la asfixia operativa de la institución, obligando a suspender compensaciones interbancarias y cancelaciones de depósitos a plazo fijo.
Para mitigar la estampida hacia la moneda extranjera, la autoridad monetaria paraguaya ejecutó ventas directas por más de USD 120 millones procedentes de sus reservas internacionales en una sola jornada. Pese a este esfuerzo de esterilización monetaria, las casas de cambio ajustaron al alza el billete verde ante la escasez de oferta física, generando distorsiones de precios en alimentos importados, insumos industriales y combustibles en el mercado doméstico.
La estabilidad de los sistemas financieros en América Latina exige modelos de previsión y liquidez permanentes, en una dinámica semejante a la gestión de activos estratégicos donde la cota de Mazar gana agua y fortalece el sector eléctrico garantizando reservas ante contingencias estructurales.
Efecto contagio y presión sobre la deuda soberana
El impacto del colapso de Ueno Bank en Paraguay comenzó a permear rápidamente en el mercado de valores de Asunción, donde cotizaciones de bonos corporativos vinculados al sector tecnológico sufrieron caídas de hasta 15 puntos básicos. Entidades calificadoras de riesgo crediticio advirtieron que la combinación de incertidumbre política por el juicio al Ejecutivo y vulnerabilidad bancaria pone en jaque la reciente calificación de grado de inversión que el país había alcanzado en los mercados internacionales.
Empresarios y gremios industriales nucleados en la Unión Industrial Paraguaya (UIP) manifestaron que el encarecimiento repentino del crédito productivo frenará contrataciones y pagos a proveedores en el último trimestre del año. Las pequeñas y medianas empresas que mantenían sus líneas de factoraje y pagos de nómina en la entidad intervenida exigen al Estado la apertura de líneas de crédito de salvamento inmediato para evitar una ola de quiebras en cadena en los sectores comercial y de servicios.
Acciones de estabilización de la banca matriz paraguaya
Desde la sede del Banco Central del Paraguay, su directorio ratificó que el Fondo de Garantía de Depósitos cubrirá los saldos de los pequeños ahorristas hasta el límite legalmente protegido de 75 salarios mínimos mensuales. No obstante, las autoridades reconocieron que la reestructuración de pasivos mayores y colocaciones de fondos de pensión requerirá auditorías forenses internacionales para determinar el destino final de los recursos descalzados.
Paralelamente, representantes del Fondo Monetario Internacional iniciaron contactos técnicos con el equipo económico de Asunción para evaluar el alcance macroeconómico del choque bancario. El desenlace de esta crisis financiera marcará un antes y un después en la regulación de la banca digital en Sudamérica, estableciendo mayores exigencias de capital y transparencia para entidades que operan servicios masivos de intermediación.
