- El Bloque 60 en Orellana alcanzó una producción récord de 78.500 barriles diarios de petróleo.
- El Gobierno de Daniel Noboa avanza en los pliegos para delegar el campo a inversión privada foránea.
- El costo de extracción en Sacha se ubica en USD 9 por barril, el más eficiente de Petroecuador.
- Analistas y gremios debaten el impacto fiscal ante la necesidad de captar USD 1.800 millones.
El Bloque 60, conocido como el Campo Sacha y ubicado en la provincia amazónica de Orellana, consolidó este domingo 27 de septiembre de 2026 su posición como el activo hidrocarburífero más productivo de Ecuador tras registrar un bombeo promedio de 78.500 barriles por día (bpd). La cifra representa casi el 17% de la producción petrolera nacional y ratifica la alta rentabilidad del yacimiento operado directamente por la empresa pública Petroecuador.
Sin embargo, el repunte operativo coincide con una fase definitoria de la política energética del presidente Daniel Noboa, cuya administración afina los términos técnicos y contractuales para delegar la operación del campo a consorcios privados internacionales. El plan gubernamental busca comprometer inversiones estimadas en USD 1.800 millones en un lapso de cinco años con el objetivo de incorporar tecnología de perforación profunda y elevar el bombeo hacia una meta de 100.000 barriles diarios.
Debate económico y el costo de extracción más bajo del país
La intención estatal de concesionar Sacha genera un intenso debate entre las autoridades del Ministerio de Energía y Minas, gremios del sector y economistas independientes. El punto neurálgico radica en los costos operativos: Sacha extrae cada barril de crudo liviano a un costo promedio de USD 9, lo que lo convierte en el campo más eficiente y rentable del portafolio estatal, generando una renta neta líquida indispensable para mitigar el déficit del Presupuesto General del Estado.
Los defensores de la delegación argumentan que Petroecuador carece de liquidez financiera para realizar pozos horizontales y modernizar las estaciones de bombeo, en un contexto de estrechez fiscal agravado por las contingencias del sector eléctrico, como se evidenció cuando el Gobierno anunció descuentos en planillas eléctricas para el sector residencial ante la caída de caudales en hidroeléctricas.
Por el contrario, técnicos petroleros advierten que ceder la operación bajo modelos de participación implica transferir un porcentaje sustancial del margen comercial a operadoras privadas en un bloque que ya está descubierto, delimitado y en plena madurez productiva, reduciendo los ingresos fiscales directos a mediano plazo.
Técnicas de recuperación secundaria y reservas probadas
El yacimiento de Sacha cuenta con reservas probadas y probables que superan los 350 millones de barriles de crudo de grado API intermedio. Los ingenieros de reservorios de la estatal explican que sostener la curva de producción actual requiere la inyección continua de agua tratada para mantener la presión hidrostática en las formaciones Hollín y Napo. Esta técnica de recuperación secundaria demanda una infraestructura robusta de separación de gas y tratamiento de fluidos que actualmente opera cerca de su capacidad máxima.
Las consultoras internacionales contratadas por el régimen señalan que la perforación de pozos multilaterales con completaciones inteligentes permitiría drenar zonas periféricas del campo que hoy no están conectadas a las baterías de producción. Para materializar este desarrollo, las propuestas privadas plantean instalar plantas de generación eléctrica en boca de pozo aprovechando el gas asociado, evitando quemas en mechero y reduciendo la huella de carbono de las operaciones extractivas en la región amazónica.
Condiciones del mercado global y metas de Petroecuador
La estrategia hidrocarburífera ecuatoriana busca acoplarse a las dinámicas de la demanda mundial monitoreadas por la Administración de Información Energética de Estados Unidos, que prevé una estabilización de los precios del barril en torno a los USD 75 durante el último tramo del año. Para captar flujos de inversión extranjera directa, el régimen evalúa esquemas de contratos de servicios integrados con financiamiento de la contratista o contratos de participación modificados.
La sostenibilidad del flujo de crudo resulta determinante para sostener la balanza de pagos y la recaudación tributaria nacional, especialmente frente a los riesgos climáticos que golpean a la infraestructura energética del país, como se constató cuando el descenso de la cota de Mazar elevó la alerta de apagones en Ecuador por el estiaje severo en la cuenca oriental.
El viceministerio de Hidrocarburos tiene previsto publicar la convocatoria internacional antes de finalizar el año, mientras comisiones legislativas y sindicatos de trabajadores de Petroecuador anuncian mesas de fiscalización para vigilar que el Estado garantice un ingreso mínimo del 50% de la renta petrolera neta en cualquier eventual acuerdo de delegación, resguardando la soberanía energética y los recursos del erario público ecuatoriano.




