- El quintal de arroz experimentó un incremento escalonado alcanzando cotizaciones de hasta USD 46 en mercados.
- El sector arrocero atribuye el alza a la demanda externa de Colombia y a lluvias en zonas productoras.
- En los centros de abasto mayoristas de Quito la libra del grano se comercializa entre 0,55 y 0,65 dólares.
- El Ministerio de Agricultura asegura que existe abastecimiento suficiente para el consumo de la población.
El valor comercial del quintal de arroz, alimento básico e indispensable en la canasta familiar ecuatoriana, registra una tendencia alcista sostenida que inició en agosto y se profundizó durante las primeras semanas de octubre de 2026, pasando de un promedio habitual de USD 34 y USD 36 a valores que oscilan entre USD 44 y USD 46 en los principales centros de distribución mayorista y piladoras de las provincias de Guayas y Los Ríos.
Esta variación en el eslabón agroproductivo comenzó a reflejarse directamente en los mercados populares y tiendas de barrio de la ciudad de Quito y otras capitales de la Sierra, donde los comerciantes minoristas expenden la libra del grano blanco en rangos de entre 0,55 y 0,65 dólares, dependiendo de la calidad y variedad del grano, lo que representa un encarecimiento directo para los hogares de menores ingresos.
Causas del incremento: exportaciones a Colombia y factores climáticos
Dirigentes de los gremios arroceros y de la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador (Corpnoa) explican que el comportamiento de los precios responde a la confluencia de dos factores determinantes en el mercado andino: por un lado, el incremento de las compras directas y exportaciones formales e informales hacia la República de Colombia, país que enfrenta déficits productivos internos en sus llanos orientales y demanda cosechas ecuatorianas pagando mejores primas de precio en frontera.
Por otro lado, la presencia de precipitaciones anticipadas vinculadas al fenómeno de El Niño provocó inundaciones parciales y retrasos en las labores de secado y molienda mecánica en las cuencas agrícolas de Daule, Salitre y Babahoyo, encareciendo los fletes logísticos y reduciendo transitoriamente la oferta disponible en perchas urbanas.
Pese a la tensión en las listas de precios, voceros técnicos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) sostienen que el país cuenta con un volumen de reserva y cosechas sembradas de más de 300.000 toneladas de arroz en cáscara, cifra técnica suficiente para garantizar el abastecimiento pleno del mercado nacional hasta el cierre del ciclo agrícola.
Monitoreo de precios y control frente a la especulación
La Intendencia de Policía de Pichincha y las comisarías cantonales desplegaron brigadas de fiscalización en los mercados de San Roque, Chiriyacu y el Mercado Mayorista de Quito con el propósito de constatar que las distribuidoras respeten los márgenes comerciales razonables y no retengan mercadería de forma clandestina para forzar nuevos incrementos especulativos en perjuicio de los compradores.
La dinámica de precios agrícolas incide en las decisiones de siembra en el litoral, en un contexto en el que la inversión extranjera directa en Ecuador suma USD 715,5 millones a junio y donde las cadenas comerciales buscan diversificar proveedores locales para sostener los equilibrios de la economía dolarizada.
Economistas del Banco Central del Ecuador advierten que las presiones sobre alimentos de alto consumo popular inciden en el índice de precios al consumidor (IPC) de la división de alimentos y bebidas no alcohólicas, por lo que sugieren mantener mesas de concertación técnica entre productores, industriales y autoridades para estabilizar las tarifas y proteger el poder adquisitivo de las familias trabajadoras.
Los agricultores de la cuenca baja del Guayas señalaron que si el clima permite cosechar con normalidad las siembras de ciclo tardío durante las próximas semanas, el flujo de arroz pilado aumentará en los molinos, lo que contribuirá a estabilizar las cotizaciones mayoristas en los terminales de abasto de todo el país.
Los comerciantes del Mercado Mayorista de Quito señalaron que el encarecimiento del arroz obliga a las familias populares a reducir las porciones de compra o sustituir el grano por tubérculos como la papa y el plátano verde en la dieta cotidiana, generando preocupación en el comercio barrial por la caída en las ventas al por menor.
Las asociaciones agrícolas de la cuenca baja del Guayas insistieron en la necesidad de que el Banco Nacional de Fomento agilice los créditos de refinanciamiento para los pequeños productores cuyas siembras sufrieron pérdidas por inundaciones, permitiéndoles adquirir fertilizantes a precios subsidiados y preparar las tierras para la próxima cosecha de verano.




