Economía circular en debate: ¿camino regenerativo o nueva frontera de desigualdad global?

Autor:

Actualizada:

Durante más de una década, la economía circular ha sido presentada como la gran solución para compatibilizar crecimiento económico y sostenibilidad ambiental. Reduccción de residuos, reutilización de materiales y rediseño de procesos productivos se han convertido en ejes centrales de las políticas ambientales, especialmente en Europa. Sin embargo, una pregunta clave gana fuerza en el debate global: ¿la economía circular es realmente justa o corre el riesgo de profundizar desigualdades existentes?

- Anuncio -

Más allá de la eficiencia: el desafío social de la economía circular

La narrativa dominante de la economía circular ha estado marcada por un enfoque tecnocrático y ambiental, centrado en materiales, innovación y eficiencia. No obstante, esta visión ha dejado en segundo plano sus implicaciones sociales. La transición hacia modelos circulares no garantiza por sí sola equidad social y puede reproducir desigualdades estructurales si no se diseña con criterios de justicia.

Sectores vulnerables, comunidades marginadas y territorios con menor poder económico pueden asumir los mayores costos del cambio, mientras los beneficios se concentran en actores con mayor capacidad financiera y tecnológica.

La justicia social como eje de la transición circular

Ante este escenario, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) propone integrar la justicia social como pilar estructural de la economía circular. En su informe “Hacia una economía circular justa” (2025), plantea tres dimensiones clave:

- Anuncio -
  • Justicia distributiva, que analiza cómo se reparten beneficios y cargas.
  • Justicia procedimental, que exige participación real y transparencia en la toma de decisiones.
  • Justicia de reconocimiento, que busca visibilizar y respetar a colectivos históricamente excluidos.

Este enfoque reconoce que la circularidad no ocurre en un vacío, sino que está atravesada por factores como género, clase social, origen étnico y estatus migratorio.

Oportunidades y riesgos de la transición circular

La economía circular también ofrece oportunidades relevantes: creación de empleos verdes, formalización de sectores informales, innovación social y fortalecimiento de economías locales. Sin embargo, estos beneficios no se generan de forma automática. Requieren políticas inclusivas, planificación estratégica y una gobernanza que coloque la equidad social y ambiental en el centro.

Cadenas de valor bajo la lupa: baterías, plásticos y textiles

El análisis de las cadenas de valor de baterías, plásticos y textiles revela cómo la economía circular puede ser tanto un motor de transformación como un espacio de reproducción de desigualdades. En estos sectores, las cargas ambientales y sociales recaen con frecuencia en el Sur Global, mientras las ganancias se concentran en el Norte.

Baterías: transición energética con costos ocultos

El auge de las baterías, especialmente las de iones de litio, es clave para la electrificación del transporte y la transición energética. Sin embargo, la extracción de minerales como litio y cobalto genera impactos severos en comunidades del Sur Global: contaminación, pérdida de tierras, trabajo precario y conflictos sociales.

Aunque la Unión Europea ha avanzado en regulaciones como el Reglamento de Baterías, persisten riesgos asociados a una distribución desigual de beneficios y a la exclusión de comunidades locales en los procesos de decisión.

Plásticos: circularidad entre salud y desigualdad

El ciclo de vida del plástico está marcado por impactos ambientales y sanitarios significativos. Las comunidades cercanas a complejos petroquímicos y los trabajadores del reciclaje enfrentan riesgos elevados, mientras el comercio internacional de residuos traslada cargas desde el Norte hacia el Sur Global.

Los recicladores informales, fundamentales en la gestión de residuos, siguen siendo invisibilizados y excluidos de los sistemas formales, pese a su rol clave en la circularidad.

Textiles: fast fashion y desigualdad estructural

El sector textil, intensivo en recursos, ejemplifica cómo la moda rápida ha amplificado impactos sociales y ambientales. La producción se concentra en países con bajos salarios y débiles estándares laborales, mientras los residuos textiles saturan territorios del Sur Global.

La transición hacia textiles circulares en Europa podría incluso generar pérdidas de empleo en países exportadores si no se acompaña de políticas de transición justa.

Políticas públicas para una circularidad justa

Las políticas públicas son determinantes para orientar una economía circular equitativa. Instrumentos obligatorios —como restricciones a la exportación de residuos— y medidas voluntarias —como incentivos al ecodiseño— deben complementarse con mecanismos de participación, monitoreo y transparencia.

La gobernanza inclusiva, el reconocimiento de actores marginados y la medición de impactos sociales son esenciales para evitar que la circularidad se convierta en un proyecto elitista.

Sin justicia, no hay circularidad sostenible

La economía circular tiene un enorme potencial ambiental y económico, pero su éxito dependerá de su capacidad para no dejar a nadie atrás. Integrar la justicia distributiva, procedimental y de reconocimiento no es solo un imperativo ético, sino una condición para construir un modelo verdaderamente regenerativo y sostenible.

Solo así la economía circular podrá cumplir su doble promesa: regenerar el planeta y contribuir a sociedades más justas y resilientes.

Fuente: RETEMA

Te puede interesar:

NUESTRAS REDES SOCIALES
MENÚ
Logo Panorama