La Policía Federal de Brasil ejecutó un masivo operativo con 49 órdenes de allanamiento e incautación en siete estados del país, investigando el presunto desvío de recursos públicos y lavado de activos vinculados a una película sobre el expresidente Jair Bolsonaro.
Brasilia / Río de Janeiro, 10 de septiembre de 2026. En un nuevo capítulo de las investigaciones que rodean al círculo cercano del expresidente Jair Bolsonaro, la Policía Federal (PF) de Brasil desplegó este jueves una megaoperación anticorrupción que incluyó la ejecución de 49 órdenes de allanamiento e incautación por presunto desvío millonario de fondos públicos y lavado de dinero destinados a financiar una película biográfica sobre el líder ultraderechista.
El operativo, autorizado por el Tribunal Supremo Federal, se desarrolló de manera simultánea en el Distrito Federal y en los estados de São Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais, Bahía, Paraná y Santa Catarina, apuntando a residencias particulares, oficinas de productoras audiovisuales y sedes empresariales de financistas vinculados a la campaña cinematográfica.
Triangulación de recursos y patrocinio cuestionado
Las pesquisas iniciadas por la Contraloría General de la Unión y la Fiscalía Federal revelaron indicios fundados de una red de triangulación financiera que habría captado irregularmente sumas provenientes de exenciones fiscales de la Ley Rouanet y donaciones corporativas opacas:
- Contratos inflados: Facturación simulada de servicios de posproducción, asesoría de imagen y publicidad que no llegaron a ejecutarse.
- Uso de empresas fantasma: Transferencias electrónicas hacia sociedades mercantiles sin personal registrado ni infraestructura real, las cuales funcionaban como intermediarias para distribuir comisiones ilícitas.
- Bloqueo judicial de activos: La justicia ordenó el congelamiento precautorio de cuentas bancarias y bienes por más de 30 millones de reales para salvaguardar el eventual resarcimiento a las arcas del Estado.
Tensión política en el Congreso brasileño
La redada policial desató inmediatas repercusiones en el escenario político de Brasilia. Mientras legisladores del Partido de los Trabajadores (PT) denunciaron que el proyecto cinematográfico constituyó un mecanismo encubierto de propaganda electoral financiado con el erario nacional, aliados del expresidente Bolsonaro argumentaron que la operación representa una persecución política impulsada para asfixiar las iniciativas culturales afines al movimiento conservador.
Los investigadores policiales informaron que los documentos físicos incautados, teléfonos celulares y servidores informáticos ya están siendo sometidos a peritajes forenses para determinar el grado de participación de exfuncionarios gubernamentales en la aprobación de las partidas presupuestarias.
*Con información de Infobae América Latina.*








