La asegurabilidad en proyectos de construcción se ha convertido en un indicador clave de viabilidad. Así lo revela el informe Beyond 2030: The Future of Construction, de Zurich Insurance Group. El estudio, basado en 31 expertos del sector, advierte que los riesgos climáticos, laborales y digitales convergen con más fuerza que nunca.
Por qué los riesgos ya no son aislados en el sector
Los fenómenos meteorológicos extremos encabezan la lista de amenazas para la construcción en los próximos cinco años. Obtienen una puntuación de 6,2 sobre 7 en la escala de gravedad del informe. A continuación se sitúan las vulnerabilidades de los mercados financieros (5,7) y la dinámica del mercado laboral (5,6).
Sin embargo, estos riesgos no actúan de forma independiente. La interrupción de infraestructuras críticas ocupa el centro de la red de riesgos. Es el riesgo más interconectado: puede ser desencadenado por otros factores y, a su vez, amplificarlos de manera significativa.
Escasez de mano de obra: un déficit global que no da espera
Las limitaciones de personal representan uno de los mayores obstáculos del sector. Solo en EE. UU., la construcción necesita este año 349.000 trabajadores adicionales. El sudeste asiático enfrenta un déficit de 1,5 millones de trabajadores cualificados. Australia, por su parte, proyecta una brecha de más de 300.000 personas para 2027.
Además, no se trata solo de cantidad. La capacidad técnica también escasea. En el Reino Unido existen más de 100 puestos vacantes por cada plaza de formación profesional en oficios clave. En EE. UU., se estima que dos de cada cinco trabajadores empleados en 2020 se jubilarán antes de 2031. Con ellos se perderá una experiencia difícil de sustituir.
El riesgo digital crece al ritmo de la digitalización
El sector no escapa a las amenazas cibernéticas. Casi cuatro de cada cinco empresas de arquitectura, ingeniería y construcción han sufrido una amenaza de ciberseguridad en los últimos dos años. El promedio es de 226 incidentes por empresa al año, lo que representa un aumento interanual del 41 %.
No obstante, solo el 1 % de las pérdidas globales por incidentes cibernéticos está asegurado. Por ende, la mayor parte del impacto financiero recae directamente sobre contratistas y promotores.
La asegurabilidad en proyectos de construcción como señal temprana
El informe documenta un cambio estructural: la asegurabilidad en proyectos de construcción funciona ahora como un indicador adelantado. Cuando la cobertura no está disponible o resulta inasequible, los prestamistas pueden revisar condiciones o retirar la financiación.
En este contexto, el seguro anticipa los riesgos de ejecución antes que los propios mercados de capitales. Los grandes proyectos siguen superando el presupuesto en torno al 80 % y acumulando retrasos superiores al 50 %. El proyecto medio de un centro de datos vale hoy 3.000 millones de dólares, frente a los 150 millones de hace apenas cinco años.
El diseño como primera línea de defensa
Kelly Kinzer, Global Head of Construction & Surety de Zurich, resume el desafío: «Si un proyecto no es asegurable, no recibirá financiación». Por tanto, incorporar la resiliencia desde la fase de diseño —con participación de aseguradoras desde el inicio— es fundamental.
En definitiva, la asegurabilidad en proyectos de construcción debe tratarse como un indicador estratégico desde la etapa de viabilidad. No como una cuestión secundaria una vez iniciadas las obras. Quienes la integren desde el principio estarán mejor posicionados para ejecutar proyectos viables, financiables y resilientes en el entorno actual.
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