La visita de la vicepresidenta a centro de salud de Quito generó expectativas entre los usuarios del sistema público.
Sin embargo, a más de una semana del recorrido oficial, los pacientes aseguran que nada cambió.
El centro de salud de San Antonio de Pichincha, ubicado al norte de Quito, recibió a la vicepresidenta María José Pinto. De hecho, ese centro fue sede de la reciente visita de la vicepresidenta a un centro de salud de Quito.
Durante el recorrido, se registraron reclamos directos y expresiones de inconformidad por parte de los usuarios.
Las escenas circularon ampliamente en redes sociales y provocaron atención pública inmediata.
No obstante, según los pacientes frecuentes, la visita de la vicepresidenta a centro de salud de Quito no produjo mejoras estructurales.
Persisten problemas como la escasez de personal, la falta de medicamentos y la demora en citas especializadas.

Falta de insumos limita la atención médica
Antolino Carrera acudió al centro para un control de presión arterial. Cabe destacar que el desabastecimiento se mencionó frente a la visita de la vicepresidenta a centro de salud de Quito.
Aunque fue atendido oportunamente, afirma que el principal problema sigue siendo el desabastecimiento.
“No hay personal suficiente y no hay medicina”, señala con preocupación.
Carrera padece silicosis y requiere inhaladores permanentes para su tratamiento respiratorio.
Estos medicamentos no están disponibles en la red pública de salud.
Según explica, debe comprarlos por su cuenta, con un costo cercano a los 60 dólares cada uno.
Para él, la visita de la vicepresidenta a centro de salud de Quito no solucionó esa carencia.
Carrera aclara que la atención del personal médico es adecuada. De todas maneras,sigue opinando que el sistema no brinda herramientas necesarias para un tratamiento integral.
Sin embargo, considera que el sistema no brinda las herramientas necesarias para un tratamiento integral.
Urgencias médicas con esperas prolongadas
Miriam Iza llegó al centro de salud temprano para una consulta programada. Entre las preocupaciones que se evidenciaron en la visita de la vicepresidenta a centro de salud de Quito destaca la larga espera.
Pese a ello, salió varias horas después del ingreso.
Durante la consulta, el médico determinó atención ginecológica urgente.
La paciente presenta antecedentes de virus del papiloma humano y síntomas recurrentes.
A pesar de la urgencia, la cita especializada fue agendada para el 3 de marzo.
Esto implica una espera de casi dos meses.
Iza diferencia claramente el trato médico del funcionamiento administrativo. Podemos añadir que tras la visita de la vicepresidenta a centro de salud de Quito, los cambios administrativos tampoco se han abordado.
“El problema es el sistema, no el médico”, afirma.
Reclamos públicos sin cambios estructurales
Coinciden en que los reclamos públicos no se reflejaron en acciones concretas.
“No pasó nada, solo fue el susto”, resume Iza. Los usuarios esperan que la visita de la vicepresidenta al centro de salud de Quito impulse soluciones reales.
Los usuarios consideran que las soluciones requieren decisiones estructurales.
Entre ellas mencionan abastecimiento constante de medicinas, más especialistas y citas oportunas.
Para los pacientes, sin esos cambios, la situación seguirá siendo la misma.
Fuente: Diario Extra
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