Un tratamiento innovador que combina ARNm e inmunoterapia
Una vacuna personalizada de ARNm contra el melanoma, combinada con el fármaco de inmunoterapia Keytruda, ha logrado resultados positivos en un ensayo clínico de fase avanzada. Así lo anunciaron los fabricantes Moderna y Merck el miércoles. Este avance podría transformar el abordaje terapéutico de este tipo de cáncer de piel, considerado el más agresivo y letal de su categoría. Si bien el estudio continúa en marcha, los datos preliminares confirman que el tratamiento redujo de forma significativa tanto la recurrencia del cáncer como el riesgo de metástasis en otros órganos.
El tratamiento, conocido de forma provisional como intismeran, se diseña de manera individualizada. Se basa en el análisis genético de las mutaciones presentes en el tumor de cada paciente. Gracias a esa información, la vacuna de ARNm enseña al sistema inmunitario a reconocer y eliminar células cancerosas específicas. A continuación, se complementa con Keytruda, un medicamento que refuerza la respuesta inmunitaria contra el tumor. Esta combinación sinérgica aprovecha lo mejor de dos mundos: la precisión del ARNm y el impulso de la inmunoterapia.
Resultados alentadores en un amplio grupo de pacientes
El ensayo clínico incluyó a 1.137 pacientes con melanoma en estadio 2b a 4, todos considerados de alto riesgo tras la extirpación quirúrgica de sus lesiones. Los participantes fueron distribuidos al azar en dos grupos: unos recibieron Keytruda junto con la vacuna personalizada, mientras que otros recibieron únicamente Keytruda. El seguimiento se prolongó durante aproximadamente un año, con hasta nueve dosis de vacuna según el protocolo establecido.
Los resultados confirman que la vacuna de ARNm contra el melanoma cumple sus objetivos principales. A su vez, no se han registrado nuevas señales de seguridad que generen alarma. Los efectos adversos más frecuentes coincidieron con los observados en estudios anteriores: fatiga, dolor en el punto de inyección y escalofríos, todos ellos cuadros leves o moderados. Cabe recordar que en enero de este año, ambas compañías ya habían comunicado datos de una fase intermedia en la que la reducción del riesgo de recurrencia o muerte alcanzó el 49 % tras cinco años de seguimiento.
Un hito histórico para la medicina oncológica
Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna, comparó la relevancia de este momento con la publicación de los resultados de su vacuna contra la covid-19 en noviembre de 2020. Según sus palabras, este avance marca “un nuevo capítulo en la atención oncológica”, y convierte en realidad lo que durante décadas fue solo una aspiración: un tratamiento diseñado específicamente para el cáncer de cada persona. Ambas empresas planean presentar los datos ante organismos reguladores en los próximos meses, aunque aún no han detallado un calendario preciso de autorización.
Por su parte, Karen Knudsen, directora ejecutiva del Instituto Parker para la Inmunoterapia del Cáncer, valoró los hallazgos como el comienzo de una nueva era en el tratamiento de tumores sólidos. Añadió que estos resultados confirman que nos encontramos ante el siguiente gran salto de la inmunoterapia. El melanoma representa hoy la forma más peligrosa de cáncer de piel; solo en Estados Unidos, más de 1,5 millones de personas vivían con esta enfermedad en 2023, según datos del Instituto Nacional del Cáncer. Por consiguiente, contar con una opción que prevenga recaídas supone un cambio radical en el pronóstico de miles de personas.
Perspectivas y futuro de la tecnología de ARNm
Pese al éxito demostrado por la vacuna de ARNm contra el melanoma, la tecnología de ARN mensajero ha atravesado momentos difíciles en el ámbito político y financiero. Tras su uso masivo en la pandemia, algunos sectores cuestionaron su seguridad, aunque los expertos han señalado que tales temores carecen de respaldo científico. Además, el gobierno estadounidense redujo de forma notable el respaldo presupuestario a proyectos basados en ARNm. Por ejemplo, se canceló un contrato de 590 millones de dólares para una vacuna antigripal y se interrumpieron 22 proyectos de investigación en el marco de la Autoridad de Investigación Biomédica Avanzada.
Sin embargo, los avances recientes reafirman el potencial transformador de esta tecnología. Moderna ha logrado diversificar su cartera más allá de las vacunas contra la covid-19: ya cuenta con una vacuna antigripal aprobada por la FDA y desarrolla fórmulas contra el norovirus y la enfermedad de Lyme. El anuncio de los resultados provocó además un aumento cercano al 160 % en las acciones de la compañía. Los analistas estiman que esta terapia podría generar ingresos por unos 3.000 millones de dólares anuales para el tratamiento del melanoma de aquí a 2035. Todo indica que la vacuna de ARNm contra el melanoma es solo el principio de una revolución terapéutica que redefinirá cómo prevenimos y tratamos el cáncer.
Fuente: CNN
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