Con más de 1.400 rúbricas, los moradores demandan soluciones viales ante demoras de hasta 45 minutos por kilómetro y falta de coordinación en obras.
- Los habitantes de la parroquia de Cumbayá, al nororiente de Quito, impulsan una recolección comunitaria de firmas para exigir medidas estructurales frente al colapso crónico del tráfico vehicular.
- La congestión alcanzó niveles críticos con el arranque del nuevo año lectivo en el régimen Sierra–Amazonía.
- Moradores de la zona denuncian que desplazarse por las arterias colectoras se ha vuelto una tarea casi imposible en horas punta.
Puntos Clave
- Más de 1.400 moradores de Cumbayá suscribieron un pedido formal dirigido al Municipio de Quito para implementar un plan vial integral.
- El inicio del periodo escolar en la Sierra y el cierre por adoquinado de la calle Alba Calderón colapsaron los principales corredores de la parroquia.
- Los residentes denuncian demoras de hasta 45 minutos para recorrer un solo kilómetro en sectores neurálgicos como Pillagua y Las Bañistas.
- Estudios técnicos registran el paso de más de 100.000 automotores al día en una zona concebida originalmente para 40.000 habitantes.
Los habitantes de la parroquia de Cumbayá, al nororiente de Quito, impulsan una recolección comunitaria de firmas para exigir medidas estructurales frente al colapso crónico del tráfico vehicular. Hasta este 10 de septiembre de 2026, la iniciativa ciudadana contabilizó 1.419 adhesiones en un documento remitido a la Alcaldía de Quito, la Secretaría de Movilidad y la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT).
La congestión alcanzó niveles críticos con el arranque del nuevo año lectivo en el régimen Sierra–Amazonía. A los masivos desplazamientos en los horarios escolares se sumaron las restricciones viales derivadas de trabajos de adoquinado en la calle Alba Calderón, una vía estratégica que conecta el sector de la Cervecería con la avenida Interoceánica y cuya ejecución a cargo del GAD Parroquial presenta notorias demoras.
Demoras extremas y reclamos por falta de coordinación
Moradores de la zona denuncian que desplazarse por las arterias colectoras se ha vuelto una tarea casi imposible en horas punta. Dirigentes vecinales señalan que atravesar un tramo de apenas un kilómetro puede tomar hasta 45 minutos, mientras que la salida vehicular desde las inmediaciones de los planteles educativos en Pillagua sobrepasa con frecuencia los 60 minutos de espera.
Los ciudadanos cuestionan la escasa coordinación interinstitucional entre el Municipio metropolitano y las autoridades parroquiales para programar reparaciones fuera de los picos escolares. Entre los planteamientos urgentes constan la fijación de horarios escalonados de ingreso y salida en los colegios, la habilitación de contraflujos en la ruta hacia Nayón y una mayor presencia de agentes civiles de tránsito en redondeles saturados como Los Tótems y Las Bañistas.
La presión estructural sobre la infraestructura vial
El problema responde a una sobrecarga sostenida de la red vial en los valles orientales. Un estudio técnico elaborado por la firma A&V Consultores en 2024 para instituciones académicas y centros comerciales del sector reveló que por Cumbayá transitan más de 100.000 automotores diarios, frente a una población residente de 40.000 habitantes y un flujo flotante superior a 30.000 trabajadores.
La investigación identificó que el tráfico automotor crece a un ritmo superior al 7% anual, sobrepasando la capacidad de la avenida Interoceánica y la Ruta Viva. Los vecinos demandan que el cabildo rescate propuestas técnicas de mediano plazo, tales como la construcción de pasos inferiores en nudos críticos y la mejora de las opciones de transporte público masivo para descongestionar el valle.
Fuente original: Diario La Hora




