- Mujeres en distintas ciudades denuncian que hombres las grabaron sin consentimiento durante citas usando gafas inteligentes Ray-Ban de Meta.
- El LED frontal que indica cuándo el dispositivo graba puede desactivarse con modificaciones no autorizadas.
- Meta desplegó una actualización global que inhabilita permanentemente la cámara si detecta daño estructural en el LED.
- Un hombre fue arrestado en Barcelona en 2025 y otro fue investigado en Seúl por grabar a varias mujeres sin su conocimiento.
Mujeres en distintas ciudades del mundo denuncian haber sido grabadas sin su consentimiento durante citas románticas por hombres que usaban gafas inteligentes Ray-Ban de Meta, en una serie de casos que ha encendido las alarmas sobre la privacidad de estos dispositivos.
Courtney McAnuff, de 28 años y residente en Manhattan, es una de las mujeres que relató su experiencia en redes sociales, en publicaciones que se sumaron a decenas de denuncias similares difundidas en Bluesky, TikTok y Reddit durante los últimos meses.
Un LED que se puede desactivar
Las gafas Ray-Ban de Meta incorporan un indicador LED en la parte frontal que se enciende automáticamente cuando el dispositivo está grabando, pensado como una medida de transparencia hacia las personas alrededor. Sin embargo, distintos tutoriales que circulan en redes sociales explican cómo desactivar esa luz mediante modificaciones no autorizadas del hardware.

Servicios de modificación de este tipo se han ofrecido abiertamente en plataformas de compraventa como Wallapop, Vinted y Facebook Marketplace, con un costo aproximado de USD 100 por dispositivo intervenido.
Casos documentados en Seúl y Barcelona
La práctica ya derivó en consecuencias legales en distintos países: en mayo de 2025, un hombre fue arrestado en Barcelona acusado de grabar a cientos de mujeres sin su conocimiento utilizando gafas modificadas. En julio de 2026, las autoridades de Seúl abrieron una investigación contra otro hombre señalado de grabar a cuatro mujeres en circunstancias similares.
La respuesta de Meta
Meta, en conjunto con EssilorLuxottica —la empresa dueña de la marca Ray-Ban—, desactivó de forma remota la función de grabación en miles de dispositivos identificados como modificados. La compañía desplegó además una actualización global que inhabilita de forma permanente la cámara del dispositivo si detecta daño estructural en el sistema del LED, una medida diseñada para impedir que se repita la manipulación.
Meta también inició acciones legales contra proveedores de estos servicios de modificación e informó que enfrenta demandas colectivas relacionadas con la captura y el almacenamiento de datos sin consentimiento de terceros no usuarios del dispositivo.
Un problema que trasciende a un solo fabricante
El caso de las gafas Ray-Ban de Meta reabre un debate más amplio sobre la responsabilidad de los fabricantes de dispositivos vestibles con cámara integrada, en un mercado donde cada vez más marcas compiten por ofrecer accesorios discretos capaces de grabar video sin que las personas alrededor lo perciban con claridad.
Especialistas en privacidad digital insisten en que el diseño de este tipo de dispositivos debería priorizar medidas de seguridad que no dependan únicamente de un indicador visual fácilmente manipulable, sino de mecanismos de verificación por hardware más difíciles de desactivar sin dejar rastro.
Algunos países europeos ya evalúan exigir a los fabricantes de dispositivos con cámara oculta o discreta que incorporen mecanismos de verificación adicionales, en línea con las recomendaciones que distintas autoridades de protección de datos han formulado tras la masificación de este tipo de accesorios entre el público general.
La discusión llega en un momento en que crece la preocupación por la responsabilidad legal que enfrentan los usuarios de gafas inteligentes con cámara integrada, un vacío regulatorio que distintos países todavía no han resuelto de forma clara.




