- Científicos de la NASA cuantificaron la redistribución masiva de agua dulce en la Tierra.
- La agricultura bajo riego y los embalses artificiales alteran los patrones hidrológicos globales.
- Datos satelitales de la misión GRACE muestran una pérdida neta en acuíferos subterráneos.
- El estudio urge a mejorar la gobernanza de cuencas fluviales para evitar crisis de suministro.
Un exhaustivo análisis satelital liderado por investigadores del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) ha permitido publicar un revelador estudio de la NASA sobre agua dulce, en el cual se demuestra científicamente cómo las actividades productivas humanas —especialmente la expansión intensiva del riego agrícola y la construcción de represas y embalses artificiales— han alterado de forma irreversible la distribución espacial y temporal de las reservas hídricas continentales durante las dos últimas décadas.
Utilizando datos gravimétricos recopilados por la constelación de satélites GRACE y GRACE-FO (Gravity Recovery and Climate Experiment), el equipo científico monitoreó los cambios microscópicos en el campo gravitacional terrestre provocados por el desplazamiento de billones de toneladas de agua dulce en ríos, lagos, capas de hielo, humedad del suelo y acuíferos subterráneos profundos en todos los continentes habitados.
Sobreexplotación de acuíferos y desvío de cauces naturales
De acuerdo con las conclusiones del informe difundido por la agencia NASA, más del 60% de las grandes cuencas hidrográficas del planeta registran una pérdida acelerada de agua dulce que no se explica únicamente por las fluctuaciones estacionales de lluvia o sequía climática. La extracción masiva mediante pozos profundos para abastecer cultivos de alta demanda hídrica en zonas áridas de América, el norte de África y el sur de Asia está vaciando reservas subterráneas fósiles que tardaron milenios en acumularse.
Al mismo tiempo, la acumulación artificial de volúmenes colosales de agua en más de 68.000 grandes embalses hidroeléctricos y de almacenamiento ha ralentizado el flujo natural de sedimentos hacia los océanos, alterando la recarga natural de los deltas fluviales y modificando incluso de manera medible la velocidad de rotación del propio eje terrestre debido a la redistribución de la masa planetaria hacia latitudes medias.
Publicación en Nature y recomendaciones para la seguridad hídrica
En el artículo científico publicado en la prestigiosa revista Nature, los hidrólogos advierten que el agotamiento de los acuíferos subterráneos amenaza de forma directa la seguridad alimentaria mundial en el mediano plazo, ya que muchas regiones altamente productivas dependen de estas reservas estratégicas para sostener cosechas durante periodos prolongados de calor extremo.
Los investigadores señalan la necesidad impostergable de implementar tecnologías avanzadas de teledetección satelital e inteligencia artificial para auditar el uso eficiente del agua en la agricultura tecnificada y fomentar prácticas de reutilización de efluentes tratados. Este avance en monitoreo ambiental y ciencia de datos converge con los proyectos de sostenibilidad y eficiencia tecnológica analizados en nuestros reportajes sobre el compromiso con la sostenibilidad ambiental y la eficiencia tecnológica, orientados a reducir la huella ecológica de las operaciones productivas.
El estudio concluye que las naciones deben trascender los enfoques locales y diseñar políticas integradas de cuenca que reconozcan al agua dulce como un recurso finito y transfronterizo indispensable para la supervivencia de los ecosistemas y las poblaciones humanas del siglo XXI.
El equipo científico de la misión espacial destacó que la precisión milimétrica de los sensores interferométricos láser instalados en los satélites gemelos permite detectar variaciones en la masa de agua subterránea con una exactitud sin precedentes en la historia de la hidrología moderna. Los datos recopilados durante veinticuatro años ininterrumpidos de observaciones orbitales están siendo incorporados en modelos climáticos globales de libre acceso, con el propósito de que los comités de cuencas de países en desarrollo puedan planificar cosechas agrícolas sostenibles y prevenir sequías catastróficas inducidas por la sobreexplotación desmedida de los acuíferos profundos.
