- El magnate mexicano Carlos Slim respaldó la política de restringir el uso de teléfonos celulares dentro de los salones de clase.
- Slim sentenció que ‘las aulas son para poner atención’ y que los dispositivos móviles generan dispersión cognitiva entre los jóvenes.
- La postura del empresario coincide con el anuncio del gobierno federal de México de prohibir los smartphones escolares en noviembre.
- El líder empresarial diferenció el acceso a internet para la investigación del uso desmedido de redes sociales en horas de estudio.
En el marco de una conferencia magistral sobre desarrollo social y عصر tecnológico celebrada este lunes 21 de septiembre de 2026, el empresario mexicano Carlos Slim manifestó su respaldo categórico a las normativas que restringen el ingreso y uso de teléfonos celulares en las aulas escolares. El presidente honorario de Grupo Carso y América Móvil sostuvo de manera tajante que «las aulas son para poner atención y aprender», advirtiendo que las notificaciones permanentes de las redes sociales erosionan la capacidad de concentración profunda de niños y adolescentes.
La intervención del magnate de las telecomunicaciones se produjo pocas semanas antes de que entre en vigor en México el decreto oficial promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum, programado para el 3 de noviembre de 2026, que prohíbe el empleo de dispositivos móviles personales durante los periodos lectivos en planteles de educación básica.
Diferenciación entre tecnología educativa y distracción digital
Pese a encabezar el mayor conglomerado de telecomunicaciones de América Latina, Slim puntualizó que el avance digital debe subordinarse a la pedagogía formativa. Subrayó que proveer conectividad y ordenadores a los centros educativos para labores de investigación es indispensable, pero permitir que los alumnos chateen o naveguen en plataformas recreativas durante las explicaciones del maestro vulnera el proceso de enseñanza.
«El celular se ha convertido en una herramienta fantástica de comunicación, pero su presencia en el pupitre convierte al estudiante en un receptor pasivo y disperso. En la escuela se va a debatir, a escuchar y a ejercitar la memoria», enfatizó Slim ante directivos de instituciones académicas.
Slim argumentó que el consumo compulsivo de videos de corta duración altera los periodos de atención sostenida de los menores, dificultando la comprensión lectora y la resolución de operaciones matemáticas complejas que exigen concentración prolongada.
Las reflexiones del empresario coinciden con las directrices globales sobre desarrollo integral de las nuevas generaciones, tema abordado en iniciativas como el plan de inversión para la primera infancia y educación.
Tendencia internacional respaldada por la UNESCO
La postura de Slim coincide con las recomendaciones emitidas por la UNESCO en su informe de monitoreo educativo global, organismo que ha instado a los Estados miembros a vetar los teléfonos inteligentes en las escuelas para mejorar el rendimiento académico y frenar el ciberacoso entre pares.
Países de Europa como Francia, Países Bajos y Reino Unido ya aplican restricciones similares con resultados positivos en la retención escolar y la interacción social en los recreos. En América Latina, las autoridades de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de México preparan protocolos de resguardo de equipos al ingreso de las jornadas escolares.
Expertos en neuroeducación destacan que alejar las pantallas de los salones de clase estimula la convivencia presencial, mejora la calidad del sueño de los estudiantes y disminuye significativamente los episodios de ansiedad vinculados a la comparación social en plataformas digitales.
Retos en la implementación y cultura familiar
El empresario concluyó que el éxito de estas políticas educativas dependerá del compromiso de los padres de familia en los hogares, a quienes instó a fijar límites claros al tiempo de pantalla y promover el hábito de la lectura en papel como complemento indispensable a la alfabetización tecnológica.




