- La exposición de niños y adolescentes a riesgos virtuales pasó de 12,7% en 2024 a 24,9% en 2026, según Aldeas Infantiles SOS Perú.
- Más del 45% de los menores comparte información privada en redes sociales, frente al 39% de mediciones anteriores.
- El 80% de los padres admite sentirse inseguro sobre el uso que sus hijos dan a internet.
- Ocho de cada diez docentes reportan daños al bienestar psicológico de sus estudiantes por estos riesgos.
La exposición de niños, niñas y adolescentes a riesgos en internet se duplicó en dos años en Perú, según una alerta difundida el 21 de septiembre de 2026 por Aldeas Infantiles SOS. La organización pasó de registrar un 12,7% de casos de riesgo virtual en 2024 a un 24,9% en la medición más reciente, un salto que su directora nacional, Nancy Martínez, calificó de imposible de ignorar.
«Que la cifra se haya duplicado en apenas dos años es una alerta que no podemos ignorar», advirtió Martínez, al presentar los resultados de una encuesta aplicada a 8.130 personas en nueve regiones del país: Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Callao, Cusco, Junín, Lambayeque, Lima y Puno.
Cinco riesgos que la ONG identifica con nombre propio
El informe detalla cinco amenazas concretas que enfrentan los menores en el entorno digital. El ciberacoso encabeza la lista, seguido de los retos virales peligrosos que circulan en redes sociales y plataformas de video corto. También aparece el grooming, la práctica de adultos que construyen una relación de confianza en línea con fines de manipulación sexual.
Las otras dos amenazas señaladas son el «sharenting», cuando los propios padres publican fotos de sus hijos menores sin su consentimiento, y la sextorsión, la extorsión mediante material íntimo obtenido o simulado. Aldeas Infantiles SOS Perú agrupa estos cinco fenómenos bajo el concepto de riesgo virtual infantil, la categoría que más creció en su medición bienal.
Más de 4 de cada 10 menores comparten datos privados
La encuesta encontró que más del 45% de los niños, niñas y adolescentes consultados comparte información privada en redes sociales, un salto frente al 39% de la medición previa. Ese dato preocupa especialmente a la organización porque buena parte del grooming y la sextorsión parte precisamente de datos o imágenes que los propios menores publican sin advertir el riesgo.
El 80% de los padres y madres encuestados reconoció sentirse inseguro sobre el uso que sus hijos dan a internet, una cifra que evidencia una brecha entre la supervisión familiar y la velocidad con la que los menores navegan por nuevas plataformas.
Docentes y directores, también rebasados
Ocho de cada diez maestros consultados afirmaron que los riesgos virtuales dañan de forma severa el bienestar psicológico de sus estudiantes, desde ansiedad hasta aislamiento social. El problema no se limita al aula: cinco de cada diez directores de colegios públicos admitieron desconocer la legislación vigente contra el ciberacoso, lo que limita su capacidad de actuar ante un caso concreto.
A esa brecha institucional se suma otra, más preocupante todavía: cuatro de cada diez menores encuestados dijo no saber a qué canal acudir para denunciar un episodio de acoso o abuso en línea. Sin protocolos claros ni canales conocidos, buena parte de los casos queda sin reportar.
Qué recomienda la organización
Aldeas Infantiles SOS Perú, presente en nueve regiones del país desde 1972, pidió a colegios y familias reforzar la educación digital desde edades tempranas y no delegar por completo la supervisión en los propios menores. La organización insiste en que hablar abiertamente de estos riesgos, sin culpabilizar al niño que los enfrenta, es el primer paso para que se anime a pedir ayuda.
Organismos internacionales como UNICEF también han documentado el aumento global de riesgos digitales en la niñez durante los últimos años, en línea con lo que ahora confirma la medición peruana. Más detalles del trabajo de la organización que difundió esta alerta están disponibles en el sitio oficial de Aldeas Infantiles SOS Perú.
Casos similares de vulnerabilidad de menores también han sido reportados en Ecuador, donde La Ruda alertó recientemente sobre el aumento de desapariciones vinculadas a mecanismos de captación en línea, un fenómeno que comparte varios de los patrones de riesgo digital descritos en el informe peruano.




