El sicariato en Esmeraldas cobró una nueva víctima el 20 de junio de 2026, cuando un hombre armado ingresó a una vivienda en el sector Coquito Bajo y asesinó a un joven de 24 años. La víctima, identificada como Darwin Alexander Dávalo Montero, se encontraba en su domicilio junto a su pareja cuando ocurrió el ataque, alrededor de las 16:30. El agresor disparó múltiples veces contra el joven, impactándolo en el tórax y la cabeza, y huyó en un vehículo de color negro. Las autoridades acudieron al sitio tras una alerta del ECU 911 y confirmaron el fallecimiento. Este hecho de violencia sacude nuevamente a la provincia de Esmeraldas, que enfrenta una creciente ola de homicidios.
Detalles del ataque en el sector Coquito Bajo
Según la información preliminar, el sicariato en Esmeraldas ocurrió dentro de una vivienda ubicada al norte de la ciudad. La pareja de la víctima declaró que el atacante ingresó de manera violenta y disparó sin mediar palabra. Después de cometer el crimen, el sicario escapó rápidamente en un automóvil oscuro. Los agentes policiales que llegaron al lugar verificaron que Darwin Alexander Dávalo Montero presentaba múltiples impactos de bala en el tórax y la cabeza, lo que provocó su muerte instantánea. Por ahora, las autoridades no han identificado al responsable ni han establecido el móvil del crimen.
Investigación en curso por el sicariato en Esmeraldas
La Policía Nacional inició las investigaciones para esclarecer las circunstancias del homicidio. Los agentes revisan las cámaras de seguridad de la zona y recopilan testimonios de vecinos para dar con el paradero del atacante. El sicariato en Esmeraldas se suma a una larga lista de crímenes violentos que afectan a la provincia, donde las bandas delictivas mantienen disputas territoriales. Las autoridades han reforzado los operativos en el sector para evitar nuevos hechos de sangre, aunque la inseguridad persiste como un problema estructural.
Contexto de violencia en Esmeraldas
Esmeraldas es una de las provincias con mayores índices de violencia en Ecuador. El sicariato en Esmeraldas refleja la crisis de seguridad que atraviesa la región, donde los homicidios intencionales se han multiplicado en los últimos años. Las autoridades atribuyen esta ola de violencia a la disputa entre organizaciones criminales por el control de rutas de narcotráfico y territorios. La comunidad exige mayor presencia policial y acciones concretas para frenar la impunidad. Mientras tanto, las familias de las víctimas reclaman justicia y el esclarecimiento de estos crímenes.
Conclusión: un nuevo golpe a la seguridad en Esmeraldas
El sicariato en Esmeraldas deja una nueva víctima fatal y profundiza la preocupación de los ciudadanos por la inseguridad. Darwin Alexander Dávalo Montero, de apenas 24 años, perdió la vida en su propia casa, en un ataque que evidencia la vulnerabilidad de la población frente a la violencia criminal. Las autoridades continúan con las investigaciones para dar con el responsable, pero la comunidad exige resultados concretos. Este caso se suma a la larga lista de homicidios que azotan a la provincia, y pone de manifiesto la urgencia de políticas efectivas para combatir el crimen organizado.
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