- Cuatro presuntos cabecillas de la red logística fueron aprehendidos en Sucumbíos.
- La estructura operaba como enlace para el narcotráfico y acopio de pertrechos bélicos.
- Se incautaron lanchas de alta velocidad, fusiles de asalto y equipos satelitales.
- Operativo coordinado entre Policía Nacional y unidades de Inteligencia Militar.
Un contundente golpe a las estructuras armadas ilegales que operan en la frontera norte del país asestó el Bloque de Seguridad a través del Operativo Muralla. La operación táctica policial y militar permitió la captura de cuatro presuntos cabecillas logísticos pertenecientes al grupo irregular armado Comandos de Frontera, una disidencia armada que mantiene nexos directos con redes del narcotráfico internacional en la provincia amazónica de Sucumbíos.
Infiltración en corredores fluviales y centros de acopio clandestinos
Las labores de inteligencia conducidas durante más de cinco meses por unidades especializadas de la Policía Nacional y la Dirección de Inteligencia Militar del Ministerio de Defensa Nacional identificaron la ruta fluvial utilizada por la célula criminal en las riberas del río San Miguel y el río Putumayo. Los aprehendidos estaban encargados de coordinar el abastecimiento de munición, combustible para laboratorios clandestinos de alcaloides y repuestos para embarcaciones rápidas.
En los puntos de allanamiento, ubicados en sectores selváticos de difícil acceso, las tropas aseguraron fusiles tácticos, miras telescópicas de largo alcance, radios de comunicación satelital y chalecos antibalas con insignias alusivas a grupos combatientes, desmantelando campamentos transitorios donde se custodiaban cargamentos de droga destinados a las costas del Pacífico.
Rutas del narcotráfico y campamentos en la selva amazónica
La célula logística neutralizada utilizaba la densa vegetación de la ribera del río San Miguel para instalar depósitos bajo tierra donde ocultaban motores fuera de borda de 200 caballos de fuerza, baterías de gel, paneles solares y generadores eléctricos. Dichos equipos servían para mantener operativos centros clandestinos de acopio de pasta base de cocaína procedente de laboratorios en el departamento colombiano de Putumayo, antes de su traslado hacia pistas aéreas clandestinas en la Amazonía ecuatoriana.
Los agentes de la Dirección General de Inteligencia identificaron que los cuatro cabecillas capturados actuaban como intermediarios de alto nivel, coordinando pagos en efectivo y suministros bélicos con emisarios de carteles transnacionales. La incautación de computadoras portátiles y libretas con códigos de navegación fluvial permitirá a las autoridades judiciales ampliar las investigaciones contra redes de apoyo logístico en localidades fronterizas de Sucumbíos y Orellana.
Procesamiento penal por terrorismo y tráfico bélico
Los capturados fueron puestos a órdenes de jueces de la Unidad Judicial Especializada en Delitos Relacionados con Corrupción y Crimen Organizado en Quito, donde la Fiscalía formulará cargos por terrorismo, delincuencia organizada y tráfico ilícito de pertrechos militares. Las autoridades de seguridad destacaron que la caída de estos articuladores quiebra el puente de suministro logístico que conectaba a laboratorios de procesamiento con células urbanas en el interior de Ecuador.
Esta acción táctica se inserta en el plan de blindaje de los pasos fronterizos fluviales y terrestres para frenar la expansión de organizaciones criminales armadas, en sintonía con las intervenciones de seguridad reportadas en coberturas sobre fuerzas combinadas que desarticulan bandas y capturan a cabecillas. Las Fuerzas Armadas mantendrán patrullajes ribereños continuos en el límite internacional con Colombia.
Las incursiones fluviales a lo largo de los afluentes del río Putumayo permitieron desmantelar tres centros clandestinos de aprovisionamiento de combustible y repuestos náuticos que abastecían a lanchas rápidas utilizadas para transportar cargamentos ilícitos hacia pasos fronterizos no autorizados. Los efectivos militares aseguraron visores nocturnos de última generación y equipos de geolocalización satelital empleados por los miembros de la red criminal.
El mando conjunto de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional ratificó que el blindaje fronterizo en Sucumbíos se mantendrá reforzado con destacamentos permanentes en puntos estratégicos, cerrando corredores de movilidad y cortando las cadenas de suministros bélicos que intentan ingresar a territorio ecuatoriano desde países vecinos.
Los servicios de inteligencia militar intensificarán los sobrevuelos con drones tácticos sobre los corredores fluviales del río San Miguel para detectar pistas clandestinas y pasos de lanchas no autorizados en la zona selvática.
