- Peritos forenses cotejaron huellas dactilares para establecer la identidad de los tres abatidos.
- El tiroteo se produjo durante un patrullaje fluvial y terrestre en el sector costero de Manta.
- En la escena del enfrentamiento se incautaron fusiles de asalto, municiones y radios portátiles.
- Dos de los individuos fallecidos registraban antecedentes penales por delitos de delincuencia organizada.
Equipos especializados de Criminalística y de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) lograron identificar formalmente este 23 de septiembre de 2026 a los tres individuos que resultaron abatidos tras un violento enfrentamiento armado contra una patrulla de las Fuerzas Armadas en la ciudad portuaria de Manta, provincia de Manabí, un territorio bajo estricto monitoreo militar similar a los operativos ejecutados contra estructuras de delincuencia organizada en la frontera sur.
El choque armado se desató en horas de la madrugada cuando una unidad táctica militar, desplegada en el marco del estado de excepción y las operaciones del Bloque de Seguridad, interceptó a varios sospechosos que se movilizaban en vehículos de alta gama en un sector periurbano cercano a las zonas de desembarque pesquero. Al notar la presencia de los uniformados, los sujetos abrieron fuego indiscriminado con armas de grueso calibre, lo que motivó la respuesta armada y el uso legítimo de la fuerza por parte de los soldados.
Peritajes forenses y antecedentes judiciales de los abatidos
De acuerdo con el reporte oficial emitido por la Policía Nacional del Ecuador, los tres fallecidos respondían a las identidades de Jhonatan M. (31 años), Carlos V. (28 años) y Bryan S. (24 años), todos de nacionalidad ecuatoriana. Dos de ellos contaban con un extenso prontuario delictivo que incluía procesos judiciales por tráfico ilícito de sustancias catalogadas sujetas a fiscalización, tenencia ilegal de armas de fuego y asociación ilícita vinculada a grupos de delincuencia organizada que operan en el perfil costero manabita.
Durante la inspección técnica ocular liderada por agentes de Criminalística, se fijaron y levantaron como evidencias periciales dos fusiles de asalto calibre 5.56 mm, una pistola semiautomática calibre 9 mm, más de 140 cartuchos percutidos y sin percutir, chalecos tácticos con blindaje balístico y dispositivos de radiocomunicación satelital utilizados para alertar sobre movimientos de patrullas fluviales en la rada de Manta.
Coordinación con el Comando Conjunto y refuerzo de seguridad
Voceros autorizados del Ministerio de Defensa Nacional informaron que ninguno de los integrantes de la patrulla militar resultó herido de gravedad durante la refriega armada, gracias al uso de vehículos tácticos blindados y la ejecución de protocolos defensivos estandarizados. Los cuerpos fueron trasladados al Centro Forense de Manta para las autopsias de ley correspondientes, en coordinación con delegados de la Fiscalía General del Estado.
La cúpula policial y militar ratificó que Manta, Montecristi y Jaramijó continuarán siendo intervenidos con patrullajes dinámicos y allanamientos selectivos para desarticular los brazos armados de organizaciones criminales que disputan el control de las rutas del narcotráfico internacional en los puertos marítimos del país.
Monitoreo costero y prevención de represalias armadas
Ante la posibilidad de respuestas violentas por parte de las facciones delictivas afectadas, la Capitanía de Puerto de Manta y el Comando de Operaciones Norte activaron un cerco de interdicción marítima para inspeccionar embarcaciones artesanales y fibras pesqueras sospechosas que navegan sin dispositivos de localización satelital activa. Asimismo, se instalaron retenes móviles en las vías de acceso que conectan con Portoviejo y Guayaquil.
Autoridades locales y veedores ciudadanos han manifestado su respaldo al accionar de las fuerzas del orden, instando al sistema judicial a evitar medidas sustitutivas para los colaboradores logísticos aprehendidos en estos operativos. La contención de la violencia criminal en los distritos costeros resulta prioritaria para devolver la paz ciudadana y reactivar la economía turística y pesquera en Manabí.
Adicionalmente, el personal de inteligencia militar trabaja en el cruce de información de los teléfonos incautados en la escena del enfrentamiento para rastrear las órdenes emitidas desde centros penitenciarios de la provincia, buscando anticipar nuevos ataques contra patrullas de las fuerzas del orden.
Vecinos de los barrios periféricos han solicitado mayor iluminación pública y la presencia permanente de puestos de auxilio rápido, señalando que la recuperación del espacio público es indispensable para evitar que los jóvenes sean reclutados por las bandas criminales.
El esclarecimiento pericial de este enfrentamiento armado reafirma la contundencia de las operaciones militares en Manabí, consolidando el cerco operativo contra las bandas delictivas que pretenden desafiar a la fuerza pública en las zonas portuarias del país.




