- Agentes de inteligencia descubrieron fosas comunes clandestinas en zonas rurales del cantón Naranjal, Guayas.
- Las investigaciones vinculan los restos humanos hallados con órdenes directas de alias Muerte, líder local de Los Lobos.
- El sospechoso utilizaba supuestos centros de rehabilitación de adicciones como fachada de reclutamiento forzado.
- La Policía Nacional desplegó peritajes forenses para identificar a las víctimas mediante pruebas de ADN.
El hallazgo de fosas comunes clandestinas en recintos rurales de la provincia del Guayas ha destapado los oscuros capítulos de violencia armada protagonizados por la estructura criminal de alias Muerte en Naranjal, señalado por las unidades de inteligencia policial como el principal ejecutor de desapariciones forzadas, extorsiones y asesinatos por encargo para la organización terrorista Los Lobos en la cuenca costera. Los informes periciales revelan que el cabecilla, quien en el pasado se presentó ante la comunidad como un supuesto adicto en tratamiento, transformó falsos centros de rehabilitación en centros de acopio de armamento, tortura y fosas clandestinas para eliminar a víctimas de extorsión y rivales territoriales.
Las excavaciones forenses realizadas por agentes de la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestro (DINASED) y peritos de Criminalística permitieron recuperar osamentas y restos óseos en propiedades agrícolas aisladas del cantón Naranjal, confirmando el nivel de crueldad sistemática empleado para sembrar el terror entre agricultores, camaroneros y comerciantes locales.
Fachadas de rehabilitación y red de reclutamiento forzado
De acuerdo con testimonios de sobrevivientes y familiares de desaparecidos recogidos en los expedientes fiscales, alias Muerte administraba inmuebles donde reclutaba a jóvenes en situación de consumo problemático de sustancias. Aquellos que se negaban a colaborar en el cobro de «vacunas» extorsivas o en el transporte de armas eran asesinados y enterrados en terrenos baldíos para evitar el hallazgo de cuerpos y frenar las denuncias formales por homicidio.
Esta modalidad de ocultamiento evidencia la sofisticación delictiva de las bandas que operan en los corredores logísticos que conectan Guayas con El Oro y Azuay, zonas estratégicas para el paso de cargamentos de droga con destino a puertos fluviales y marítimos del litoral.
Voceros de la Policía Nacional del Ecuador informaron que las operaciones de rastreo continúan en fincas aledañas con apoyo de canes adiestrados en detección de restos humanos y drones térmicos para ubicar posibles enterramientos adicionales.
La desarticulación de estas redes sanguinarias forma parte de la ofensiva sostenida del Bloque de Seguridad, como la evidenciada en operativos de captura y decomiso de armamento pesado en Durán, donde el despliegue militar busca recuperar el control de territorios copados por mafias.
La investigación procesal cuenta con el apoyo de peritos del Servicio Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, institución que coordina el cotejo genético con familiares de personas reportadas como desaparecidas en la zona sur del país.
Control territorial en la ruta costera y minería ilegal
Las investigaciones de inteligencia señalan que la célula liderada por alias Muerte no solo extorsionaba al comercio formal, sino que brindaba seguridad armada a convoyes de minería ilegal que transportan material aurífero desde enclaves de la provincia de Azuay, como Camilo Ponce Enríquez, hacia plantas de beneficio clandestinas en la costa. El control de las vías rurales permitía a la banda cobrar peajes ilegales y emboscar a grupos rivales.
Las autoridades judiciales han solicitado la colaboración de las Fuerzas Armadas para mantener patrullajes continuos en las zonas montañosas y manglares de Naranjal, garantizando la seguridad de los peritos forenses que trabajan en la exhumación técnica de los restos.
Peritajes forenses y pedido de justicia comunitaria
Los equipos forenses continúan aplicando técnicas antropológicas y entomológicas para determinar la fecha aproximada de las muertes y las causas traumáticas de los decesos. Las autoridades han instado a los habitantes de la localidad que tengan parientes desaparecidos a acercarse a la Fiscalía para entregar muestras biológicas que faciliten la identificación de los restos.
El desmantelamiento de la estructura liderada por alias Muerte en Naranjal constituye un golpe crucial a las operaciones delictivas en el sur de Guayas, mientras los colectivos de derechos humanos exigen que se aceleren las condenas judiciales para cerrar un doloroso ciclo de violencia e impunidad.




