- El FBI detuvo a un trabajador del complejo nuclear de Hanford por intentar colaborar con los hutíes.
- El acusado adquirió componentes de drones, sustancias químicas precursoras y equipos de telecomunicaciones.
- Utilizó indebidamente un pasaporte oficial del gobierno para ingresar clandestinamente a territorio yemení.
- Fue descubierto tras interactuar con un agente encubierto que se hizo pasar por emisario militar de los rebeldes.
Efectivos del Buró Federal de Investigaciones (FBI) aprehendieron en el estado de Washington a un funcionario civil del Departamento de Energía de Estados Unidos asignado al complejo de Hanford, una de las reservas de material nuclear más sensibles del país. El detenido, identificado formalmente como Ashton Hamed Ellaboudy, de 51 años de edad, enfrenta graves acusaciones criminales por intentar suministrar apoyo material, piezas de armamento y suministros tecnológicos a la milicia hutí de Yemen, grupo calificado como entidad terrorista extranjera por el gobierno estadounidense.
Materiales químicos y componentes para drones
Según consta en el expediente judicial tramitado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, las alarmas de los servicios de contrainteligencia se encendieron cuando se constató que el imputado había ordenado la compra de reactivos químicos de alta pureza, circuitos integrados y dispositivos mecánicos usualmente empleados en la confección de artefactos explosivos improvisados y aeronaves no tripuladas de reconocimiento y ataque. Esta evolución se vincula con los análisis recientes y reportes institucionales difundidos en el sector.
La investigación federal revela que en diciembre de 2024 Ellaboudy gestionó una baja laboral prolongada tras simular que había padecido una intoxicación involuntaria por ácido nítrico concentrado en su puesto de trabajo en Hanford. Nueve meses más tarde, el sujeto abordó un vuelo internacional con destino al sultanato de Omán haciendo uso irregular de un pasaporte oficial gubernamental que se le había expedido previamente cuando prestaba servicios en el Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadounidense. Las especificaciones fueron corroboradas directamente por voceros oficiales de Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Cruce clandestino de fronteras con pasaporte oficial
Una vez en territorio omaní, el funcionario utilizó fraudulentamente dicho documento para vadear la frontera y adentrarse en regiones de Yemen bajo control rebelde, persiguiendo el propósito explícito de entablar nexos con los mandos hutíes en la capital, Saná. Al regresar a Estados Unidos a través de puestos de control aduanero, aseguró a los inspectores que su viaje al extranjero obedecía estrictamente a tareas institucionales autorizadas. Los datos completos pueden consultarse a través de la documentación técnica de Buró Federal de Investigaciones.
Operación encubierta y proceso en tribunales federales
El seguimiento encubierto alcanzó su punto culminante cuando el sospechoso estableció contacto con un agente especial encubierto del FBI que simulaba desempeñarse como enlace logístico de las milicias. En reiteradas comunicaciones digitales intervenidas, Ellaboudy coordinó la adquisición y el transporte marítimo de equipos avanzados de radiocomunicación táctica concebidos para instalar centros de mando móviles en zonas en conflicto.
Durante su comparecencia judicial ante la Corte de Distrito en Spokane, los fiscales federales advirtieron sobre el enorme riesgo de fuga y la amenaza directa a la seguridad nacional que implicaba la conducta del procesado. El juez de la causa decretó la prisión preventiva sin derecho a fianza, fijando audiencias preliminares en un proceso que contempla condenas acumuladas de más de veinte años de reclusión en prisiones de máxima seguridad.
Los protocolos de contrainteligencia y seguridad en instalaciones energéticas y nucleares de alta sensibilidad han sido reforzados tras la detección de este incidente. Las agencias gubernamentales han intensificado la supervisión de compras de materiales sensibles y credenciales oficiales, velando por neutralizar cualquier riesgo de transferencia indebida de tecnología o recursos hacia organizaciones armadas ilegales.
El Departamento de Energía y los organismos de inteligencia han reafirmado su compromiso de salvaguardar la infraestructura científica nacional. La cooperación interagencial y el estricto cumplimiento de los protocolos de seguridad constituyen pilares fundamentales para neutralizar amenazas y garantizar que las tecnologías estratégicas se preserven bajo un control soberano absoluto y seguro.




