En el marco del Día Mundial del Alzheimer, la compañía de salud auditiva GAES recordó la relación clínica entre la pérdida de audición no tratada en adultos mayores y el incremento en el riesgo de deterioro cognitivo y demencia senil.
Estudios médicos publicados en revistas científicas como JAMA Otolaryngology sugieren que la privación auditiva exige un mayor esfuerzo cognitivo para procesar sonidos, lo que puede acelerar el desgaste de áreas cerebrales vinculadas con la memoria. Por el contrario, la detección temprana y el uso de audífonos modernos facilitan la estimulación neurológica y la interacción social de los pacientes.
La entidad de audiología reiteró la recomendación de realizar valoraciones auditivas anuales a partir de los 50 años, con el fin de corregir tempranamente disminuciones en la capacidad de escucha y proteger el bienestar integral.




