Médicos especialistas y autoridades sanitarias presentaron en Quito los resultados del programa de atención integral del accidente cerebrovascular (ACV), destacando la acreditación internacional lograda por hospitales ecuatorianos como centros especializados en manejo de emergencias neurovasculares.
Las unidades de ictus implementadas en centros hospitalarios públicos y privados permiten administrar terapias de reperfusión y trombolisis en las primeras cuatro horas y media tras el inicio de los síntomas, disminuyendo sustancialmente la mortalidad y las secuelas de discapacidad permanente en los pacientes. Neurólogos enfatizaron que reconocer a tiempo signos como pérdida de fuerza facial, dificultad para hablar y debilidad en extremidades es vital para activar el código de emergencia.
Las organizaciones médicas instaron a la ciudadanía a acudir de inmediato a casas de salud preparadas ante cualquier síntoma sospechoso.
