La llegada del Fenómeno de El Niño representa una amenaza inminente para la red sanitaria nacional. Según análisis basados en datos oficiales, al menos 460 hospitales y centros de salud en Ecuador se encuentran en zonas de vulnerabilidad. Este fenómeno climático puede generar daños estructurales, inundaciones severas y la interrupción de vías de acceso.
En consecuencia, la atención médica podría verse comprometida en momentos críticos. Además, se incrementa el riesgo de brotes de enfermedades como el dengue, la leptospirosis y trastornos digestivos graves. La población quedaría expuesta si los establecimientos quedan inaccesibles o desabastecidos.
Inicio y proyección de intensidad
El Fenómeno de El Niño dio inicio oficialmente el 11 de junio de 2026, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA). No obstante, existen diferencias en las proyecciones sobre su pico de intensidad.
Las autoridades ecuatorianas estiman que su mayor impacto se sentirá a partir de octubre de 2026. Por otro lado, organismos de la ONU advierten que el episodio más fuerte ocurrirá entre julio y septiembre de este mismo año. De cumplirse las predicciones, se trata de un evento de alta magnitud que requiere preparación inmediata.
Estado de la infraestructura sanitaria
El análisis realizado por PRIMICIAS confirma que 20 hospitales y 440 centros de salud operan en 491 parroquias declaradas en alerta amarilla por el Fenómeno de El Niño. La mayoría son establecimientos de atención básica, ubicados principalmente en zonas rurales de Manabí y Guayas.
Entre los principales riesgos figuran inundaciones, deslaves y deterioro de techos y estructuras. Como explica José Ruales, exministro de Salud, muchas instalaciones presentan deficiencias previas que se agravan con lluvias prolongadas.
A pesar de esta situación, hasta el cierre de este informe el Ministerio de Salud Pública no ha difundido su plan de contingencia. La solicitud de información fue enviada el 22 de junio de 2026, sin recibir respuesta formal.
Lecciones de eventos anteriores
La historia reciente muestra las consecuencias de no actuar a tiempo. Durante el Fenómeno de El Niño de 1997-1998, más de 90 establecimientos sanitarios sufrieron daños. El costo estimado ascendió a 18,8 millones de dólares de la época, equivalentes a 38,6 millones en 2026.
En febrero de 2024, el hospital de Chone registró pérdidas por 30.000 dólares solo en insumos. Asimismo, los brotes de enfermedades se dispararon: los casos de cólera pasaron de 1.060 en 1996 a 3.738 en 1998. La leptospirosis aumentó de 36 a más de 780 registros en el mismo periodo.
Por ello, los expertos recomiendan trasladar equipos sensibles, prever rutas alternas y garantizar reservas de medicamentos. La mitigación anticipada es la única forma de proteger tanto a la infraestructura como a la salud de la población.
Fuente: Primicias
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