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Acuérdese de respirar por la nariz: su salud física y mental se lo agradecerá

Persona respirando con calma, demostrando la importancia de respirar por la nariz para mantener una buena salud física y mental

Respirar constituye la tarea más automatizada que realizamos de forma cotidiana. Sucede sin pensarlo, miles de veces al día, desde el primer segundo de vida hasta el último. Sin embargo, la manera en que inspiramos y expiramos el aire —por la nariz o por la boca— posee un impacto enorme en nuestra salud, no solo a nivel físico, sino también mental y emocional. Y lo más sorprendente consiste en que muchas personas lo hacen “mal”, sin ser conscientes de ello.

La respiración oral, un hábito perjudicial y extendido

La respiración oral, es decir, respirar con la boca abierta, se ha vuelto cada vez más común en la sociedad moderna. Las congestiones nasales recurrentes, las alergias, el estrés crónico, los hábitos adquiridos o incluso el uso excesivo de pantallas —que altera nuestra postura— contribuyen a que muchas personas mantengan la boca abierta de forma casi constante. No obstante, lo que parece inofensivo puede desencadenar una cadena de efectos adversos en el organismo, cuyas consecuencias se acumulan con el tiempo.

La nariz: una barrera protectora indispensable

Para empezar, la nariz no ocupa su lugar por casualidad. Se trata de un órgano altamente especializado, diseñado específicamente para preparar el aire antes de que este llegue a los pulmones. Filtra partículas nocivas, calienta el flujo de aire y lo humedece adecuadamente. En cambio, cuando respiramos por la boca, nos saltamos por completo este proceso: el aire entra más frío, seco y cargado de impurezas, lo que puede irritar las vías respiratorias y aumentar considerablemente la susceptibilidad a infecciones.

De hecho, diversos estudios científicos han relacionado la respiración oral con una mayor frecuencia de resfriados, infecciones respiratorias y procesos inflamatorios. Al no pasar el aire por el sistema de filtrado de la nariz, el cuerpo queda más expuesto a virus y bacterias. Asimismo, la respiración bucal prolongada suele provocar sequedad en las mucosas, mal aliento y complicaciones en la salud bucal, como caries o alteraciones gingivales.

Calidad del sueño y riesgo de trastornos respiratorios

Por otra parte, los problemas no se limitan al sistema respiratorio. Se ha comprobado que respirar por la boca afecta directamente la calidad del descanso. Quienes respiran habitualmente por la boca suelen roncar con mayor frecuencia, presentar un sueño menos profundo y despertarse con sensación de agotamiento, ya que su descanso no resulta reparador. Esto ocurre porque la respiración nasal favorece un patrón lento y eficiente, mientras que la bucal suele ser superficial y desordenada.

En personas adultas, este patrón se asocia con un mayor riesgo de apnea del sueño, una alteración en la que la respiración se interrumpe repetidamente durante la noche. Esta condición no solo perjudica el descanso, sino que también se vincula con problemas cardiovasculares, fatiga crónica y dificultades en el rendimiento cognitivo.

Efectos en el desarrollo facial y la salud infantil

En el caso de los niños, respirar por la boca puede alterar su desarrollo: suelen formar paladares más estrechos, mandíbulas menos definidas y alteraciones en la alineación dental. Con el paso del tiempo, esto puede modificar su perfil facial de forma permanente. Más allá de la estética, existen consecuencias funcionales importantes. Se ha observado que algunos niños diagnosticados con trastornos de atención o hiperactividad presentan en realidad problemas respiratorios sin detectar. La oxigenación insuficiente durante el descanso influye directamente en la concentración, el comportamiento y el aprendizaje durante el día.

A ello se suma un efecto menos conocido: la respiración bucal dificulta la ventilación del oído medio y favorece la acumulación de líquido, lo que incrementa notablemente el riesgo de otitis media recurrente.

Los múltiples beneficios de respirar por la nariz

Por el contrario, la respiración nasal ofrece ventajas comprobadas y muy valiosas. Una de las más importantes consiste en la producción de óxido nítrico en los senos paranasales. Esta molécula posee propiedades vasodilatadoras, antimicrobianas y reguladoras del sistema inmunológico. Al respirar por la nariz, el aire se enriquece con esta sustancia, lo que mejora el aprovechamiento del oxígeno y ayuda a combatir agentes patógenos.

Además, la respiración nasal impone un ritmo pausado y profundo que activa el sistema nervioso parasimpático, encargado de los estados de relajación. En otras palabras, respirar por la nariz beneficia tanto al cuerpo como a la mente: reduce el estrés, mejora la concentración y favorece una sensación sostenida de calma.

Reeducar la respiración: un cambio posible y muy recomendable

Si respirar por la nariz resulta tan beneficioso, cabe preguntarse por qué tantas personas no lo hacen. En muchos casos, se trata de un hábito arraigado desde la infancia, provocado por congestiones repetidas. Aunque la causa desaparezca, el patrón de respiración bucal suele mantenerse en la edad adulta.

La buena noticia radica en que esta costumbre se puede corregir. Existen técnicas accesibles para recuperar la respiración nasal: ejercicios de conciencia respiratoria, mantener una adecuada higiene nasal o trabajar la postura de la lengua, con orientación profesional si es necesario. En algunos casos, conviene consultar a un especialista para tratar obstrucciones físicas, como desviaciones del tabique o hipertrofia de cornetes. En el caso de los niños, la detección temprana resulta clave: observar si duermen con la boca abierta, si roncan o si muestran cansancio puede evitar complicaciones a largo plazo.

En definitiva, algo tan simple como cerrar la boca y respirar por la nariz puede transformar nuestra salud. No se trata de una tendencia pasajera, sino de recuperar un comportamiento natural para el que nuestro cuerpo está diseñado. Respirar bien no es solo sobrevivir: es vivir con mucho más bienestar.

Fuente: The Conversation

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