El crecimiento de la refrigeración para centros de datos de IA se ha convertido en un elemento clave dentro del desarrollo tecnológico global. Aunque la inteligencia artificial suele asociarse con grandes modelos, existe un amplio ecosistema de empresas que generan enormes ingresos alrededor de esta industria.
Un ejemplo representativo es la empresa CoolIT Systems. La compañía comenzó fabricando sistemas de refrigeración líquida para ordenadores gaming. Sin embargo, logró transformarse hasta convertirse en un actor relevante dentro de la infraestructura que impulsa la inteligencia artificial.
Actualmente, el mercado observa con atención su evolución. Según reportes citados por Financial Times, el fondo de inversión KKR intenta vender la empresa por cerca de 3.000 millones de dólares.
De la refrigeración gaming a la infraestructura tecnológica
Los orígenes de la refrigeración para centros de datos de IA en el caso de CoolIT se remontan a comienzos del siglo XXI. La empresa fue fundada en 2001 por dos entusiastas del gaming en Canadá.
En aquel momento, el mercado de PC gaming apenas comenzaba a consolidarse. Era la época de Windows 98, procesadores Pentium 4 y tarjetas gráficas como la NVIDIA GeForce 3.
En ese contexto, CoolIT empezó a fabricar sistemas de refrigeración líquida para ordenadores. Aunque no se posicionó como una de las marcas más reconocidas, participó activamente como proveedor OEM para otras compañías.
Uno de sus avances importantes fue el lanzamiento del sistema Domino A.L.C. Este dispositivo resultaba más ligero que otros sistemas similares y requería poco mantenimiento.
Posteriormente, en 2009, la empresa patentó la tecnología de placa de refrigeración SplitFlow. Este desarrollo representó un avance relevante dentro del sector de refrigeración líquida.

El giro hacia los centros de datos
El verdadero punto de inflexión llegó en 2012. En ese momento, CoolIT decidió enfocar su negocio hacia la refrigeración para centros de datos de IA y servidores de alto rendimiento.
La compañía comenzó a desarrollar sistemas de refrigeración líquida directa para servidores. Este cambio estratégico permitió a la empresa adaptarse a nuevas demandas tecnológicas.
En 2015 inició una colaboración con Hewlett Packard. CoolIT se encargó de proporcionar sistemas de refrigeración para supercomputadores HPE Cray y servidores HPE Apollo.
Posteriormente, en 2017, también empezó a participar en la refrigeración de servidores fabricados por Dell. Estos acuerdos consolidaron su presencia dentro de la infraestructura de computación avanzada.
El crecimiento impulsado por la inteligencia artificial
La expansión global de los centros de datos ha aumentado la demanda de refrigeración para centros de datos de IA. Estas instalaciones requieren sistemas capaces de manejar grandes cargas térmicas.
El consumo energético representa uno de los desafíos más importantes de esta infraestructura digital. Sin embargo, la refrigeración también genera debates debido al uso de recursos como el agua.
En este contexto, CoolIT desarrolló soluciones especializadas para grandes granjas de servidores. Entre ellas destacan sus sistemas CDU, capaces de suministrar hasta 2.000 kW de capacidad de refrigeración líquida.
Estas tecnologías se utilizan en centros de datos dedicados a inteligencia artificial y computación de alto rendimiento. Por lo tanto, la empresa se posiciona dentro de un segmento tecnológico en crecimiento.
Un mercado en expansión
El mercado de refrigeración para centros de datos de IA continúa creciendo junto con la expansión de la infraestructura digital.
Según datos citados por Financial Times, actualmente existen alrededor de 3.000 centros de datos en construcción en Estados Unidos.
Esta expansión representa una oportunidad relevante para empresas especializadas en refrigeración tecnológica.
De hecho, otras compañías del sector también han protagonizado operaciones millonarias. Entre ellas se encuentran Boyd Thermal, valorada en 9.500 millones de dólares, y PurgeRite, vendida por aproximadamente 1.000 millones.
Estos movimientos reflejan que la economía de la inteligencia artificial no depende únicamente de empresas que desarrollan modelos.
Por el contrario, existe un ecosistema completo de compañías tecnológicas que impulsan la infraestructura necesaria para que la IA funcione.
Fuente: https://www.xataka.com/
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