Red de lavado de activos fue desarticulada en el marco de la operación denominada Emporio Presidiario, ejecutada por las autoridades ecuatorianas. Este caso expone una presunta estructura criminal que habría movilizado al menos USD 110 millones mediante mecanismos financieros ilícitos.
Además, la investigación vincula a excolaboradores de la empresa Lafattoria y a estructuras relacionadas con alias ‘Fito’, exlíder de Los Choneros. Por lo tanto, el caso adquiere una dimensión estratégica dentro del combate al crimen organizado.
Inicialmente, el Gobierno anunció que la red habría movido USD 1.700 millones. Sin embargo, durante la audiencia judicial, la Fiscalía sustentó un monto menor, aunque significativo, basado en evidencias verificadas.
Empresas, negocios y fachada operativa
La red de lavado de activos utilizaba una diversidad de negocios como fachada para ocultar el origen ilícito del dinero. Entre estos se incluyen peluquerías, tiendas, farmacias y actividades agrícolas.
Asimismo, los procesados habrían empleado empresas ficticias y cuentas bancarias múltiples para canalizar los recursos. En consecuencia, se configuró un esquema de dispersión financiera que dificultaba su rastreo.
Por ejemplo, una de las implicadas manejaba hasta 15 cuentas bancarias, movilizando más de USD 16 millones. Además, otros actores administraban montos superiores a los USD 70 millones mediante estructuras aparentemente legales.
Vínculos con crimen organizado y actores clave
La red de lavado de activos evidencia conexiones directas con el crimen organizado. Las investigaciones señalan transferencias hacia personas vinculadas con alias ‘Fito’ y su entorno cercano.
Además, se identificaron depósitos a favor de empresas relacionadas con familiares de líderes criminales. Este patrón sugiere una articulación entre economías ilegales y operadores financieros.
Un elemento relevante es la participación de un policía en servicio activo. Este individuo habría recibido transferencias pese a mantener un registro tributario inactivo, lo que levanta alertas sobre infiltración institucional.
Investigación financiera y rol de la UAFE
La red de lavado de activos fue detectada a partir de reportes de la Unidad de Análisis Financiero y Económico. Esta entidad identificó movimientos inusuales en cuentas vinculadas a los procesados.
Además, las transacciones revelaron flujos económicos incompatibles con las actividades declaradas. Por lo tanto, se activaron mecanismos de control y seguimiento financiero.
Sin embargo, aún falta la vinculación formal de Lafattoria y otras empresas al proceso penal. En consecuencia, el monto total del dinero lavado podría incrementarse conforme avance la instrucción fiscal.

Medidas judiciales y proceso en curso
La red de lavado de activos derivó en la detención de nueve personas, quienes enfrentan cargos por este delito. El juez del caso dictó prisión preventiva como medida cautelar.
Además, se ordenó la inmovilización, retención y congelamiento de cuentas bancarias. También se dispuso la incautación de bienes relacionados con la investigación.
Por lo tanto, estas acciones buscan evitar la dispersión de recursos y garantizar la recuperación de activos ilícitos.
Implicaciones y alcance del caso
La red de lavado de activos representa uno de los casos más relevantes en materia de criminalidad económica en Ecuador. Además, evidencia la sofisticación de las estructuras utilizadas para ocultar recursos ilegales.
En consecuencia, este proceso judicial podría marcar un precedente en la lucha contra el lavado de dinero. Asimismo, refuerza la necesidad de fortalecer los mecanismos de control financiero y supervisión institucional.
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