El expresidente Rafael Correa calificó de “show” y “crueldad” el traslado de Jorge Glas a la nueva Cárcel del Encuentro en Santa Elena. La medida, parte del Plan Fénix del presidente Daniel Noboa, desató un nuevo enfrentamiento político entre el Gobierno y el correísmo.

El traslado que marcó un nuevo capítulo en la política ecuatoriana
El traslado del exvicepresidente Jorge Glas hacia la recién inaugurada Cárcel del Encuentro, en la provincia de Santa Elena, no solo representó el inicio del funcionamiento del nuevo centro de máxima seguridad. También encendió una nueva confrontación política en Ecuador.
El operativo fue ejecutado por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional dentro del Plan Fénix, la estrategia de seguridad impulsada por el presidente Daniel Noboa. En total, 300 personas privadas de la libertad fueron trasladadas. Todas estaban catalogadas como de alta peligrosidad.
A través de su cuenta en la red social X (antes Twitter), el mandatario acompañó la acción con imágenes del traslado y un mensaje contundente:
“Bienvenido al nuevo hogar. Pronto llegarán otros criminales.”
Las fotografías mostraban a los reclusos rapados, esposados y vigilados por uniformados armados. Estas imágenes provocaron un amplio debate público sobre el manejo comunicacional del Gobierno en temas de seguridad y el uso del simbolismo punitivo como herramienta política.
Rafael Correa: “Todo en ti es show, maldad y falsedad”
Desde Bélgica, el expresidente Rafael Correa reaccionó con dureza ante el traslado de su exvicepresidente y compañero político. A través de su cuenta oficial en X, calificó la acción del Gobierno como un acto de manipulación mediática y de abuso político.
“¿Jorge Glas entre los presos más ‘peligrosos’? ¡Sinvergüenza! Todo en ti es show, maldad y falsedad. ¿Recuerdas las cárceles flotantes que prometiste inmediatamente? ¿Y que dizque eran parte del ‘Plan Fénix’? Debo reconocer que estás logrando tu objetivo: acostumbrar a la gente al show, a la crueldad, a la mentira, a la ineptitud y a la deshonestidad.”
Correa señaló que el actual Ejecutivo utiliza los operativos de seguridad como espectáculos mediáticos. Según él, detrás de la narrativa de orden y disciplina, existe una intención política de consolidar poder mediante la imagen del enemigo interno.
La crítica del exmandatario se sumó a las voces de varios dirigentes de la Revolución Ciudadana. Ellos consideran que el traslado de Glas responde a una estrategia de comunicación. No es una política penitenciaria con fundamentos técnicos o humanitarios.
Jorge Glas, un traslado simbólico
Jorge Glas, condenado por casos de corrupción durante su gestión como vicepresidente, cumplía su sentencia en el centro penitenciario La Roca, en Guayaquil. Su traslado a la Cárcel del Encuentro se realizó bajo fuertes medidas de seguridad, con vigilancia militar y acompañamiento de vehículos blindados.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Atención Integral (SNAI), el nuevo centro penitenciario está destinado a alojar a los reclusos más peligrosos del país. Esto incluye líderes de bandas delictivas y figuras políticas con sentencias firmes.
Cárcel del Encuentro es criticada por Rafael Correa : seguridad, tecnología y control permanente
La Cárcel del Encuentro, ubicada en Santa Elena, fue diseñada bajo un modelo de máxima seguridad con capacidad para albergar a más de 1.000 internos.
Según el SNAI, el complejo cuenta con:
- Torres de vigilancia automatizadas,
- Sistemas biométricos de control,
- Videovigilancia 24 horas,
- Presencia militar permanente,
- Áreas de aislamiento individual para reclusos de alto perfil.
El Gobierno ha presentado este recinto como un símbolo del nuevo orden penitenciario dentro del Plan Fénix. Esta estrategia nacional busca recuperar el control de las cárceles y reducir la violencia criminal.
No obstante, para la oposición, esta iniciativa tiene un fuerte componente mediático. Está más centrado en mostrar mano dura que en reformar estructuralmente el sistema penitenciario. Este sistema se caracteriza por el hacinamiento, la corrupción interna y la falta de programas de rehabilitación.
Entre el control y la propaganda: visiones opuestas sobre el Plan Fénix
Mientras el presidente Noboa refuerza su discurso de autoridad, presentando la Cárcel del Encuentro como ejemplo de eficacia y seguridad, sus críticos lo acusan de utilizar estos operativos para fortalecer su imagen política.
La oposición sostiene que el traslado de Glas fue una decisión política más que judicial. Buscan enviar un mensaje de fuerza ante la ciudadanía, especialmente de cara a los nuevos procesos electorales y a la tensión que atraviesa el país por la crisis carcelaria.
Para el correísmo, las imágenes difundidas —reclusos rapados, filas de detenidos y escoltas militares— reproducen un modelo similar al del presidente Nayib Bukele en El Salvador. Allí, la exposición pública de los presos se convirtió en símbolo de orden, pero también en objeto de cuestionamientos por violaciones a los derechos humanos.
Un país polarizado entre seguridad y espectáculo
El caso de Jorge Glas y la reacción de Rafael Correa reflejan la profunda polarización política en Ecuador. Mientras una parte de la población aplaude las acciones del Gobierno de Noboa por su firmeza frente al crimen, otra advierte sobre el riesgo de que la lucha contra la inseguridad se convierta en un instrumento de propaganda y persecución política.
La inauguración de la Cárcel del Encuentro marca un punto de inflexión en la estrategia penitenciaria del país, pero también abre un nuevo capítulo de confrontación entre el oficialismo y la oposición correísta. Esta pugna continúa moldeando el panorama político nacional.
Fuente: Diario Extra
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