La discusión sobre los radares en las vías de Quito ha tomado relevancia debido a que continúan encendidos, aunque sin emitir sanciones. Esta situación se origina en la decisión de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), que suspendió los dispositivos a escala nacional por la ausencia de una calibración certificada. Sin embargo, el Municipio mantiene 13 equipos operativos de manera preventiva. A pesar de su funcionamiento visible, estos radares en las vías de Quito no generan multas hasta que se definan nuevas disposiciones técnicas y regulatorias.
Antecedentes de la suspensión de los radares
Para comprender el escenario actual sobre radares y vías en Quito, es necesario revisar la cronología.
En septiembre de 2024 se clausuraron tres equipos por incumplimientos técnicos. Posteriormente, en enero de 2025, la ANT suspendió todos los contratos del país, excepto los de Quito, porque sus dispositivos eran de ejecución propia. De igual manera, en octubre de 2024 y febrero de 2025 se estableció un nuevo reglamento que exige calibraciones obligatorias, periódicas y certificadas. Este cambio evidenció fallas previas en la homologación y en la precisión de los dispositivos. Considerando esto, el papel que juegan los radares en Quito es clave en mejorar el tránsito.
Más tarde, la Ley de Integridad Pública ordenó generar un proceso para acreditar laboratorios en 180 días. No obstante, en septiembre de 2025, la Corte Constitucional declaró esa ley inconstitucional. Como consecuencia directa, no existe una obligación vigente que obligue a la ANT a emitir normas específicas. Por ello, los radares en las vías de Quito solo pueden operar con carácter preventivo.
El funcionamiento actual de los radares en Quito
Según la AMT, los 13 radares en las vías de Quito están activos exclusivamente para mostrar la velocidad y advertir a los conductores. Debido a la falta de calibración certificada, no es posible sancionar. Además, dos cinemómetros móviles cumplen el mismo rol preventivo. Aunque los operativos sancionadores de 2024 demostraron reducciones importantes en siniestros, también enfrentaron críticas ciudadanas que llevaron a su suspensión.
Las estadísticas refuerzan la urgencia de una solución en las vías de Quito. Entre enero y septiembre de 2025 se registraron 2.776 accidentes, con 210 fallecidos y 1.754 heridos. En vías críticas como la Simón Bolívar, la Mariscal Sucre y la Ruta Viva, el impacto fue considerable. Por ello, el Municipio instalará cinco nuevos dispositivos con un enfoque educativo y preventivo, mientras se espera que el país retome el control sancionador de manera técnica y confiable. Estos radares no solo previenen sanciones sino que también protegen vidas en Quito.
La importancia de reactivar las sanciones
La ausencia de sanciones genera una “zona gris” que reduce el efecto disuasivo. Aunque los conductores disminuyen la velocidad al ver los radares en las vías de Quito, la falta de multas resta eficacia a la medida. Hasta antes de la suspensión, el COIP establecía sanciones claras para excesos de velocidad, incluyendo multas económicas, reducción de puntos e incluso prisión en casos graves.
Actualmente, sin un proceso de calibración certificado, no se emiten sanciones en la ciudad. Sin embargo, radares deben seguir operando para seguridad en las vías de Quito, aunque la ANT aún no ha respondido sobre la situación jurídica de los dispositivos existentes.
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Fuente:
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