- La plataforma Uber oficializó la incorporación de taxis amarillos convencionales a su aplicación en Quito.
- Los usuarios podrán solicitar unidades formales conociendo el precio cerrado antes de confirmar el traslado.
- Las cooperativas participantes acceden a métodos de pago electrónicos y mayor flujo de pasajeros en la capital.
El sector de la movilidad urbana en el Distrito Metropolitano de Quito dio un paso histórico hacia la modernización digital tras la confirmación de la alianza que permite solicitar taxis amarillos convencionales a través de la aplicación digital Uber. La modalidad, bautizada comercialmente como «Uber Taxi», busca tender puentes entre el gremio cooperado y las plataformas digitales de intermediación.
Integración tecnológica para el gremio del taxismo convencional
Con esta integración, los pasajeros de la capital pueden seleccionar la opción de taxi legalmente constituido dentro de la misma interfaz de la aplicación, obteniendo la tarifa calculada de forma previa mediante el algoritmo del sistema, sin necesidad de negociar el importe en la calle ni depender de taxímetros adulterados. La tarifa mínima diurna se mantendrá en USD 1,50, mientras que la nocturna regirá a partir de USD 1,75, ajustándose a la reglamentación metropolitana vigente.
Dirigentes de varias cooperativas de taxis de Quito manifestaron que la incorporación a la plataforma permite a los conductores registrados acceder a una cartera de más de 200.000 usuarios activos en la urbe, cobrando carreras tanto en efectivo como a través de tarjetas de crédito o débito. Además, las unidades cuentan con el respaldo de los botones de auxilio y el monitoreo por GPS de la aplicación.
Seguridad para usuarios y nuevos ingresos para choferes
La modernización de los sistemas de transporte colectivo y particular es un tema prioritario en el seguimiento de servicios y movilidad en Quito. Funcionarios de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) y portavoces gremiales consultados por Agencia EFE señalaron que esta convergencia mitiga la conflictividad histórica entre transportistas y aplicaciones privadas, impulsando una oferta más segura y eficiente para los usuarios.
Para formar parte del programa digital, los conductores de taxis amarillos debieron superar revisiones mecánicas de sus vehículos, presentar certificados de antecedentes penales limpios y aprobar talleres de inducción sobre servicio al cliente y uso de la plataforma. Este filtro busca brindar confianza a los pasajeros y garantizar altos estándares de confort y seguridad en los traslados urbanos.
El gremio de taxistas cooperados de Quito ve en esta alianza una oportunidad para frenar la pérdida de ingresos provocada por la informalidad y la competencia de conductores no autorizados. Muchos choferes veteranos han aprendido a familiarizarse con la navegación por GPS y las billeteras digitales, destacando que el sistema les permite optimizar el consumo de combustible al recibir pedidos cercanos sin necesidad de rodar vacíos por las calles.
Usuarios capitalinos han recibido favorablemente la iniciativa, valorando la posibilidad de elegir entre vehículos particulares y taxis regulados dentro de la misma herramienta digital. Esta convergencia demuestra que la colaboración entre la tecnología y el transporte tradicional puede aportar soluciones concretas a los desafíos de movilidad en metrópolis complejas como Quito.
La integración de métodos de cobro electrónicos a bordo de los taxis convencionales fomenta la bancarización y la inclusión financiera de los conductores profesionales, reduciendo el riesgo de asaltos al no tener que transportar grandes cantidades de dinero en efectivo durante sus jornadas nocturnas.
Líderes de las federaciones de transporte en taxi manifestaron que la tecnología debe ser vista como una aliada estratégica para mejorar la calidad del servicio, instando a las autoridades de tránsito a mantener controles estrictos contra el transporte informal no homologado en las calles de la capital.
La modernización del servicio de transporte en taxi convencional refleja el potencial de la tecnología para mejorar la conectividad urbana y brindar mayor comodidad a los habitantes de Quito.
La alianza estratégica entre plataformas de movilidad digital y el taxismo convencional en Quito marca un hito de cooperación gremial orientado a ofrecer un servicio más seguro, transparente y accesible para la ciudadanía.
