- La Epmaps definió el sector de Churoloma para la nueva planta de tratamiento.
- El complejo saneará las aguas residuales de las parroquias de Tumbaco y Cumbayá.
- La inversión integral supera los USD 70 millones con crédito multilateral.
- El proyecto evitará la descarga de efluentes contaminantes en los ríos San Pedro y Guayllabamba.
La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento de Quito (Epmaps) oficializó la selección definitiva del sector de Churoloma, ubicado en la parroquia rural de Tumbaco, como el emplazamiento técnico y ambiental idóneo para la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Tumbaco-Cumbayá. La decisión se fundamentó en rigurosos estudios de topografía, mecánica de suelos y viabilidad hidráulica elaborados durante dos años.
La infraestructura sanitaria demandará una inversión combinada superior a los USD 70 millones, financiada mediante líneas de crédito blando otorgadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD). Su propósito central consiste en tratar y depurar los efluentes domésticos e industriales generados por una población que supera los 250.000 habitantes en los valles nororientales de la capital.
Criterios técnicos para la designación de Churoloma
De acuerdo con el informe técnico de la Epmaps, la ubicación en Churoloma permite el aprovechamiento óptimo de la pendiente natural del terreno para la conducción de los caudales residuales por gravedad, evitando la instalación de costosas estaciones de bombeo que elevarían el consumo energético de la ciudad. Asimismo, el predio cuenta con una adecuada distancia amortiguadora respecto a núcleos residenciales consolidados, minimizando molestias por olores o ruidos operativos.
La concreción de obras de infraestructura pública y saneamiento ambiental se enmarca en las prioridades de planificación metropolitana, coincidiendo con las acciones donde las autoridades capitalinas procedieron cuando clausuraron una concesionaria de camiones en Quitumbe tras denuncias de estafa reforzando los mecanismos de control y ordenamiento territorial en el distrito.
Técnicos ambientales del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica validaron el Estudio de Impacto Ambiental (EIA), destacando que la planta incorporará tecnologías de lodos activados con digestión anaeróbica y sistemas avanzados de desinfección mediante radiación ultravioleta, garantizando parámetros de vertido que cumplen con las normas más exigentes para la preservación de la vida acuática.
Recuperación ecológica de los ríos San Pedro y Guayllabamba
La entrada en operación de la PTAR Churoloma marcará un hito en el programa de descontaminación de la cuenca hídrica del Distrito Metropolitano de Quito. Actualmente, las descargas directas sin tratamiento degradan gravemente las márgenes de los ríos San Pedro, Chiche y Machángara, tributarios principales del sistema fluvial del Guayllabamba que irriga extensas zonas agrícolas de Pichincha e Imbabura.
La Alcaldía de Quito señaló que el plan contempla la construcción de más de veinte kilómetros de interceptores marginales subterráneos que recogerán las descargas de las quebradas de Cumbayá y Tumbaco, devolviendo a los afluentes caudales clarificados y oxigenados aptos para el riego seguro de hortalizas y frutales.
Vecinos y colectivos ecologistas de la zona de los valles expresaron su respaldo a la iniciativa, instando a la Epmaps a mantener canales permanentes de veeduría ciudadana durante las etapas de licitación internacional y movimiento de tierras para garantizar el cumplimiento de los cronogramas y la preservación de los bosques protectores circundantes.
La fiscalización ambiental y comunitaria acompañará de manera permanente cada una de las fases constructivas, asegurando que las obras de mitigación acústica y reforestación de riberas se ejecuten con estricto apego a los convenios suscritos entre el Municipio y los comités barriales de Tumbaco y Cumbayá.
El Municipio capitalino ratificó que las obras civiles iniciarán a mediados del próximo ejercicio fiscal, convirtiendo a este complejo en un referente de ingeniería sanitaria sustentable para todo el callejón interandino del Ecuador.
