- Informes municipales identifican 321 barrios con alta probabilidad de emergencias por deslaves e inundaciones.
- Aproximadamente 980.000 ciudadanos residen en laderas y cuencas de quebradas del Distrito Metropolitano.
- Las autoridades activaron cuadrillas de limpieza en 143 colectores y sistemas de captación pluvial.
- Las laderas del Pichincha, La Gasca y las quebradas de Monjas y Guayllabamba concentran la mayor atención.
Alrededor de un millón de personas que habitan en 321 barrios de Quito se encuentran en condiciones de vulnerabilidad frente a potenciales deslizamientos de tierra, aluviones e inundaciones durante la actual temporada de precipitaciones pluviales, de acuerdo con los mapas de amenaza actualizados por la Secretaría de Seguridad y Gestión de Riesgos del Municipio capitalino. La cifra equivale a cerca de un tercio de la población total del Distrito Metropolitano.
Topografía quebrada y zonas de mayor criticidad
La geografía accidentada de la capital ecuatoriana, caracterizada por pronunciadas pendientes en las faldas de los volcanes Pichincha y Atacazo y por una densa red de quebradas naturales, agrava el riesgo cuando se registran precipitaciones concentradas en lapsos breves. Los informes técnicos señalan que zonas como La Gasca, La Comuna, Pisulí, La Roldós, el cerro Ilaló y franjas periféricas del suroriente de la ciudad presentan saturación de suelos debido a construcciones informales y a la pérdida de cobertura vegetal.
La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps) y la Empresa de Obras Públicas (Epmmop) han intensificado los trabajos preventivos en 143 colectores, presas de captación de lodo y cruces hidráulicos en las laderas del Pichincha. Las brigadas operativas retiran a diario decenas de toneladas de sedimentos, basura domiciliaria y escombros arrojados clandestinamente en los cauces, factores que obstruyen el libre flujo de las aguas y multiplican el peligro de desbordamientos.
Planes de respuesta comunitaria y prevención
Las autoridades municipales han conformado comités comunitarios de gestión de riesgos en 75 sectores prioritarios, dotándolos de sistemas de alerta temprana mediante sirenas y protocolos de evacuación hacia albergues temporales seguros. Los técnicos enfatizan la importancia de que la ciudadanía evite construir sobre los bordes de quebradas y reporte de inmediato cualquier agrietamiento en muros de contención o filtraciones anormales en laderas.
Asimismo, el Cuerpo de Bomberos de Quito y los equipos de rescate mantienen un monitoreo permanente con cámaras de videovigilancia y sensores telemétricos instalados en las principales cuencas hidrográficas de la urbe. Estos dispositivos permiten detectar variaciones súbitas en los caudales y activar alertas tempranas antes de que el agua sobrepase las barreras de retención construidas en las partes altas.
El seguimiento del estado atmosférico en la región andina se complementa con la información sobre el pronóstico del clima en ciudades de Ecuador, donde se advierte la probabilidad de chubascos vespertinos recurrentes. Los organismos de socorro mantendrán activos los puestos de mando unificado para responder con inmediatez ante cualquier evento derivado del temporal invernal.
Fuente informativa: Primicias — Casi un millón de habitantes en Quito viven en zonas vulnerables a sufrir inundaciones y deslizamientos.
