- Interrupciones reiteradas del suministro eléctrico generan alarma vecinal en sectores del norte capitalino.
- Barrios como Carapungo, Calderón y Pomasqui registran fluctuaciones continuas de voltaje.
- La Empresa Eléctrica Quito atribuye los incidentes a descargas atmosféricas sobre subestaciones y líneas de media tensión.
- Moradores exigen planes de contingencia para evitar daños severos en electrodomésticos y equipos de trabajo.
Vecinos de populosos barrios del norte del Distrito Metropolitano de Quito amanecieron este 28 de septiembre de 2026 en medio de reiterados cortes de luz e inestabilidad en las redes de distribución de energía. La situación detonó malestar entre los habitantes de la parroquia de Carapungo y sectores aledaños a las avenidas Galo Plaza Lasso, Jaime Roldós Aguilera, La Concordia y De Los Cipreses, donde el suministro se suspendió de manera intermitente desde la noche del domingo.
Los residentes expresaron su honda preocupación por las posibles averías que las oscilaciones de voltaje pueden provocar en refrigeradoras, ordenadores y bombas de agua residenciales. Propietarios de locales comerciales en el Conjunto Buenaventura y en la Urbanización Hernando Prada denunciaron pérdidas en alimentos perecibles y dificultades operativas para iniciar sus labores matutinas debido a la falta de fluido estable.
Respuesta técnica de la Empresa Eléctrica Quito
Frente a las quejas ciudadanas, la Empresa Eléctrica Quito (EEQ) emitió un comunicado técnico en el que aclaró que las anomalías derivan de la severidad del temporal que azota a la capital desde mediados de septiembre. Las tormentas han desatado intensas descargas atmosféricas e impactos de rayos sobre transformadores, alimentadores primarios y seccionadores en subestaciones del norte de la urbe.
La entidad informó que cuadrillas de emergencias y vehículos canasta operan en turnos extendidos en el sector de Pomasqui y San Antonio de Pichincha para sustituir aisladores averiados y reconectar circuitos secundarios. La vulnerabilidad de la infraestructura capitalina frente al clima extremo se ha evidenciado también en otros puntos de la ciudad, como ocurrió recientemente con el desborde de la quebrada Caupicho en el sur de Quito, donde el caudal pluvial arrastró redes de servicios básicos.
Recomendaciones ciudadanas y derechos de los usuarios
Especialistas del Ministerio de Energía y Minas recordaron a los usuarios desconectar aparatos electrónicos sensibles durante tormentas eléctricas y reportar cualquier anomalía a través de los canales digitales de la distribuidora. La normativa vigente del sector eléctrico faculta a los abonados a ingresar solicitudes de indemnización cuando un daño en artefactos se compruebe derivado de variaciones abruptas no programadas de la distribuidora pública.
La dirigencia barrial del norte de Quito solicitó al Municipio y a la EEQ un plan de mantenimiento preventivo y podas de arbolado cercano a líneas aéreas, con el propósito de blindar el servicio y evitar que las lluvias venideras profundicen las suspensiones del servicio eléctrico en la capital ecuatoriana.
Organizaciones de defensa del consumidor en Pichincha recomendaron documentar con fotografías y facturas técnicas cualquier aparato electrónico dañado para sustentar los reclamos administrativos. Varios conjuntos habitacionales optaron por coordinar la instalación de supresores de picos de voltaje generales en sus tableros de medición, buscando proteger la inversión familiar ante la recurrencia de las tormentas otoñales en la meseta andina.




