- El Instituto Geográfico Militar determinó el nuevo centroide geométrico de la ciudad de Quito.
- El centro matemático de la urbe se trasladó 17 cuadras al suroccidente en los últimos tres años.
- El punto exacto se ubica en la intersección de las calles Imbabura y Manabí, en el barrio La Chilena.
- El desplazamiento responde a la expansión urbana acelerada hacia los valles y periferias de la capital.
Un exhaustivo estudio cartográfico y geodésico elaborado por el Instituto Geográfico Militar (IGM) reveló este jueves 24 de septiembre de 2026 que el centro geométrico de la mancha urbana consolidada de Quito se desplazó aproximadamente 17 cuadras hacia el suroccidente respecto a las mediciones oficiales de 2023. El análisis científico sitúa el corazón matemático de la capital en la intersección de las calles Imbabura y Manabí, en el tradicional sector de La Chilena, a pocos metros del Centro Histórico y de la centenaria lavandería municipal.
Medición geodésica y coordenadas del centroide capitalino
La institución técnica militar procesó cartografía digitalizada de alta resolución a escala 1:5.000, calculando el centro de gravedad de la totalidad de las áreas edificadas y consolidadas de la urbe. La investigación determinó que el centroide matemático se localiza de forma exacta en las coordenadas geográficas 0° 12′ 56.748″ Sur y 78° 30′ 47.486″ Oeste. Tres años atrás, un estudio similar había fijado dicho punto en el cruce de las calles Ríos y Antonio Elizalde, junto al parque Itchimbía y las inmediaciones del tradicional parque La Alameda.
Este desplazamiento espacial refleja la acelerada transformación morfológica que experimenta el Distrito Metropolitano de Quito. A lo largo de la historia republicana, la Plaza Grande y sus cuadras aledañas concentraron las sedes de los poderes político, religioso y comercial de la capital; no obstante, el crecimiento demográfico hacia los extremos norte y sur y la ocupación intensiva en las laderas y valles interandinos alteraron por completo el balance geométrico del polígono edificado de la ciudad.
Centralidades funcionales frente al centroide matemático
Expertos en urbanismo y ordenamiento territorial de la Universidad San Francisco de Quito remarcan la importancia de distinguir el centroide puramente matemático de las centralidades de uso cotidiano que vivencian los quiteños. Académicos de la facultad de arquitectura señalan que Quito transitó desde un modelo urbano colonial centralizado hacia una metrópoli multipolar, articulada por centros corporativos, nodos comerciales y corredores de transporte de gran escala como el Metro de Quito, que conecta sectores estratégicos donde la estación El Ejido dinamiza el transporte en el centro norte de la ciudad.
De acuerdo con el Plan Metropolitano de Desarrollo y Ordenamiento Territorial, la parroquia de Iñaquito se consolida como el principal eje financiero y administrativo de la capital, mientras que parroquias como Cumbayá, Tumbaco, Calderón y Carcelén concentran los mayores índices de expansión residencial de las últimas tres décadas. Los analistas urbanos advierten que este dinamismo poblacional continuará modificando el centro geométrico de la urbe en las próximas mediciones trienales, planteando desafíos apremiantes en vialidad, saneamiento y transporte público para la administración municipal.
La investigación del IGM aporta información cartográfica valiosa para la actualización de los planes de uso y gestión del suelo en el Distrito Metropolitano. Autoridades del cabildo quiteño indicaron que estos datos geodésicos servirán para calibrar la dotación de equipamiento comunitario, optimizar las rutas de recolección de residuos y planificar la extensión de servicios de transporte integrado hacia las nuevas centralidades metropolitanas en constante crecimiento poblacional.
El punto identificado por el IGM en el barrio La Chilena posee además un profundo arraigo en la memoria cotidiana de la capital andina. A escasos metros del nuevo centroide matemático se conservan las grandes piletas de piedra de la histórica lavandería municipal, un espacio comunitario centenario donde vecinos del casco colonial todavía acuden a lavar prendas domésticas con vertientes de agua que bajan de las laderas del volcán Pichincha. Este contraste urbano entre tradiciones vecinales coloniales y la moderna cartografía geodésica ilustra cómo la identidad de Quito se transforma mientras su mancha urbana avanza sobre los cerros y quebradas periféricas.
Dirigentes vecinales de San Juan y La Chilena expresaron su sorpresa ante la designación cartográfica, señalando que la visibilidad adquirida por el estudio militar representa una oportunidad para solicitar al Municipio de Quito planes integrales de regeneración urbana, soterramiento de cables y mantenimiento de las escalinatas patrimoniales que conectan el sector con el bulevar 24 de Mayo y El Panecillo.




