- El Centro Histórico de Quito abre la temporada de adviento con la inauguración de monumentales representaciones del nacimiento de Jesús.
- Los conventos de San Francisco, La Basílica del Voto Nacional y El Carmen Alto destacan por exhibir figuras talladas del siglo XVIII.
- El Municipio y el sector turístico coordinan recorridos patrimoniales guiados para promover la riqueza artística colonial de la capital.
Las centenarias naves del Centro Histórico de Quito vuelven a cobrar vida espiritual y cultural con el inicio formal de la tradicional ruta de los pesebres. Esta expresión devocional y artística, que combina la herencia de la afamada Escuela Quiteña con la religiosidad popular, reúne a miles de devotos, turistas nacionales y extranjeros que recorren los conventos más representativos de la capital en vísperas de las celebraciones decembrinas.
Joyas escultóricas y patrimonio vivo en los conventos
El circuito patrimonial tiene como parada obligada el monumental conjunto franciscano, donde se exhiben piezas de imaginería religiosa talladas en madera policromada, atribuidas a célebres maestros como Caspicara y Bernardo de Legarda. Los montajes escénicos recrean con asombroso detalle el entorno andino colonial, incorporando paisajes montañosos, fuentes de agua en movimiento y vestimentas tradicionales confeccionadas con hilos de oro y plata por cofradías locales.
Por su parte, la Basílica del Voto Nacional sorprende a los asistentes con una recreación de gran escala ubicada en sus criptas subterráneas, donde dioramas interactivos permiten a las familias apreciar la evolución histórica de las representaciones del misterio navideño a lo largo de los siglos. Esta dinamización turística y cultural en la serranía ecuatoriana dialoga con otras iniciativas de recreación como la nutrida agenda turística y festiva en Santa Elena.
Seguridad y fomento del turismo patrimonial urbano
Para asegurar un desplazamiento fluido de los visitantes, el Municipio de Quito y la Policía Turística han dispuesto un dispositivo especial de vigilancia en plazas, callejones y corredores peatonales que conectan las iglesias participantes. Asimismo, las autoridades municipales han facilitado horarios extendidos de estacionamiento en el estacionamiento Cadisán y la Plaza Grande para beneficio de las familias.
Los guías turísticos certificados destacan que estos montajes no solo tienen un valor devocional, sino que constituyen documentos etnográficos invaluables que reflejan el sincretismo cultural entre las tradiciones bíblicas europeas y la cosmovisión de las comunidades indígenas de la Real Audiencia de Quito.
La invitación permanece abierta para que la ciudadanía redescubra la riqueza artística de la urbe capitalina en un ambiente de recogimiento y admiración estética.
Los artesanos locales y pequeños comerciantes que laboran en los alrededores de los templos coloniales valoran positivamente la apertura temprana de estos circuitos, señalando que la reactivación del flujo peatonal fortalece sustancialmente las economías barriales.
La riqueza arquitectónica y la calidez del pueblo quiteño convierten a la ruta de los pesebres en un hito de cohesión ciudadana imprescindible para despedir el año con esperanza.
Las autoridades eclesiásticas y culturales informaron que los templos mantendrán sus puertas abiertas de lunes a domingo entre las 09:00 y las 17:30, estableciendo accesos diferenciados para evitar aglomeraciones en las capillas de mayor valor histórico. Los fondos recaudados mediante aportes voluntarios simbólicos se destinarán íntegramente a los talleres permanentes de conservación y restauración de lienzos y retablos barrocos que forman parte del patrimonio del Distrito Metropolitano.
Fuente original: El Universo / Comunidad Quito
