- De acuerdo con cifras del sector, la capacidad de producción mundial de acero alcanzó 2 546 millones de toneladas en 2025.
- La intervención del gobierno chino, mediante incentivos a las exportaciones y respaldo estatal a empresas deficitarias, ha distorsionado el mercado global del acero.
- En la misma línea, Ezequiel Tavernelli, presidente de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), advierte que esta sobreproducción no responde a señales de mercado.
La presión del acero chino en Latinoamérica se ha convertido en uno de los principales desafíos para la industria siderúrgica regional. La causa central es la sobreoferta mundial de acero. Esto es impulsado por el exceso de capacidad productiva de China, que ha generado precios artificialmente bajos. Además, se considera una competencia desigual por los productores locales.
De acuerdo con cifras del sector, la capacidad de producción mundial de acero alcanzó 2 546 millones de toneladas en 2025. Por otro lado, el consumo se ubicó en 1 872 millones de toneladas. En consecuencia, el exceso de capacidad fue de 674 millones de toneladas. China concentró alrededor de 500 millones, profundizando la presión sobre los mercados internacionales.
Subsidios, distorsiones y exceso de capacidad
La intervención del gobierno chino, mediante incentivos a las exportaciones y respaldo estatal a empresas deficitarias, ha distorsionado el mercado global del acero. Según Ramiro Garzón, gerente de Novacero, China cuenta con la fuerza laboral más grande del mundo, con aproximadamente 810 millones de trabajadores. Esto le ha permitido mantener una elevada capacidad productiva, aunque no logra acceder a mercados que exigen acero de alta calidad.
En la misma línea, Ezequiel Tavernelli, presidente de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), advierte que esta sobreproducción no responde a señales de mercado. Por el contrario, es una estrategia industrial de Estado, lo que agrava el impacto sobre países que operan bajo reglas comerciales tradicionales.
América Latina como destino del acero chino
Actualmente, las importaciones de acero en Latinoamérica representan cerca del 40% del consumo total. Además, China concentra casi la mitad de ese volumen. Países como Brasil, Argentina, Chile y México han respondido con aranceles al acero chino, luego de registrar cierres de plantas, pérdida de empleos y caída de inversiones.
Según datos de Alacero, en 2025 las importaciones alcanzaron el 39,7% del consumo regional. Esto implica que cuatro de cada diez kilogramos de acero consumidos son importados. A su vez, China representa el 45,4% de ese total.
Impactos en Brasil, Chile y Argentina
En Brasil, la industria siderúrgica alertó sobre un riesgo de colapso, lo que llevó a la aplicación de un arancel del 25% hasta 2026. El Instituto Acero Brasil reportó la pérdida de más de 5 000 empleos.
En Chile, la presión del acero chino provocó el cierre de la siderúrgica Huachipato en agosto de 2024. Mientras tanto, México impuso un arancel del 50%, y Colombia acumula 37 meses consecutivos de caída en su producción de acero.
El impacto del acero chino en Ecuador
En Ecuador, la presión del acero chino se manifiesta de forma particular. El país importa acero plano desde China para procesos industriales específicos, siempre que cumpla con molinos calificados, normas ambientales y estándares técnicos, explica Garzón. Sin embargo, el mayor riesgo se concentra en los productos largos terminados, como la varilla, cuando ingresan sin cumplir normas de calidad.
En un país sísmico, el uso de acero no certificado para la construcción implica riesgos técnicos, económicos y sociales que superan cualquier ahorro inicial. Por ello, en sectores como la construcción, el precio no puede ser el único criterio de decisión.
Chatarra, costos y sostenibilidad
Ecuador consume alrededor de 700 000 toneladas de chatarra, de las cuales el 60% es local y el 40% importada. Cuando la chatarra internacional escasea o encarece, se presionan los costos de producción y los márgenes de la industria nacional. Además, la creciente demanda global, especialmente de China y Estados Unidos, vuelve más volátil el mercado.
Finalmente, Garzón destaca que una gestión eficiente del reciclaje y una estrategia de economía circular permiten mitigar estos impactos. Esto fortalece la producción local y reduce la dependencia externa. Lo es en un contexto donde la presión del acero chino en Latinoamérica seguirá marcando la agenda industrial.
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Fuente:
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